Figuras de empleo

AutorRodolfo E. Capón Filas
Páginas1011-1062
Tratado de Derecho del Trabajo
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Capítulo XIII
Figuras de empleo
“El trabajo es uno de estos aspectos,
perenne y fundamental, siempre actual y
que exige constantemente una renovada
atención y un decidido testimonio. Porque
surgen siempre nuevos interrogantes y pro-
blemas, nacen siempre nuevas esperanzas,
pero nacen también temores y amenazas
relacionadas con esta dimensión fundamen-
tal de la existencia humana, de la que la
vida del hombre está hecha cada día, de la
que deriva la propia dignidad especíca y
en la que a la vez está contenida la medida
incesante de la fatiga humana, del sufri-
miento y también del daño y de la injusticia
que invaden profundamente la vida social
dentro de cada Nación y a escala interna-
cional.
Si bien es verdad que el hombre se nu-
tre con el pan del trabajo de sus manos, es
decir, no sólo de ese pan de cada día que
mantiene vivo su cuerpo, sino también del
pan de la ciencia y del progreso, de la civili-
zación y de la cultura, entonces es también
verdad perenne que él se nutre de ese pan
con el sudor de su frente; o sea no sólo con
el esfuerzo y la fatiga personales, sino tam-
bién en medio de tantas tensiones, conic-
tos y crisis que, en relación con la realidad
del trabajo, trastocan la vida de cada socie-
dad y aun de toda la humanidad”.
Juan PaBlo ii, Laborem exercens, pár.1.
Rodolfo E. Capón Filas
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“La degradación del poder crea un terre-
no fértil para los demagogos recién llegados
que explotan los sentimientos de desilusión
respecto de los poderosos, prometen cam-
bios y se aprovechan del desconcertante
ruido creado por la profusión de actores,
voces y propuestas”.
Moisés naím, El n del poder, Debate,
Buenos Aires, 2013, pág. 344.
“La solidaridad es una reacción espontá-
nea de quien reconoce la función social de
la propiedad y el destino universal de los
bienes como realidades anteriores a la pro-
piedad privada. La posesión privada de los
bienes se justica para cuidarlos y acrecen-
tarlos de manera que sirvan mejor al bien
común, por lo cual la solidaridad debe vivir-
se como la decisión de devolverle al pobre
lo que le corresponde. Estas convicciones
y hábitos de solidaridad, cuando se hacen
carne, abren camino a otras transforma-
ciones estructurales y las vuelven posibles.
Un cambio en las estructuras sin generar
nuevas convicciones y actitudes dará lu-
gar a que esas mismas estructuras tarde o
temprano se vuelvan corruptas, pesadas e
inecaces”.
franCisCo, Evangelii Gaudium, pár.189.
“Este tema de la división del trabajo en
la Argentina a ningún abogado (litigante)
o profesor de derecho laboral le interesaba,
salvo que tuviese necesidad de una mirada
sociológica del problema. Hoy el tema del
empleo es central. Y existe una razón polí-
tica clara por la que el capital internacional
(y sus socios locales) se ocupan de incidir
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decididamente en el mismo. Ellos ya saben
que la fuerza del trabajo tiene dimensión
global. Ellos, entonces, deben tener la mis-
ma dimensión y operar en consecuencia
directamente sobre su antagonista (con tra-
bajo o excluido).
Buena parte de la suerte de este proyec-
to hegemónico planetario, se corre aquí.
Han embestido la reestructuración ge-
neral del sistema productivo, agudizando
sus consecuencias perversas. Y necesitan
del Estado para contener a los trabajado-
res desechados y subsidiar a las empresas
del resto de los trabajadores a quienes les
es aún prometido un paraíso en la tierra
(o por lo menos, zafarlos del inerno de no
tener nada). Éste es el contexto político, ya
inevitablemente mundial, en el que se debe
leer la trisección de este capítulo. El capital
internacional ya sabe que alimentan per-
sonas con bajo peso y sin expectativas de
mañana. La función de los planes que man-
tienen articialmente vivas a las empresas
y los planes sociales para los que pisan la
tierra, son transitoriamente funcionales a
esta reestructuración mundial y funciona-
les al clientelismo político de quienes de-
tentan el poder administrador”.
sumario: I. Introducción.- II. Figuras tradicionales de empleo. A.
Empleo por tiempo indeterminado. a. Sentido. b. Período de prue-
ba, c. Conducta judicial. c.1. Relación entre vida y trabajo. c. 2.
Período de prueba y preaviso. B. Empleo a plazo jo. a. Sentido.
b. Flexibilidad escondida. c. Conducta judicial. c.1. Nulidad del
contrato a plazo jo y período de prueba. c.2. Sucesivas relaciones
a plazo jo. C. Empleo por temporada. a. Sentido. a.1. Noticación
cursada por el empleador. a.2. Despido del trabajador. a.3. Doc-
trina judicial. a.3.1. Noticación en zona de riesgo. a.3.2. Cumpli-

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