Introducción

Autor:Gabriel Nardiello
Cargo del Autor:Abogado y Profesor de Derecho Penal
Páginas:15-22

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Por otra parte, todo malhechor, cuando ataca el derecho de la sociedad se convierte por sus crímenes en rebelde y traidor a la patria; él cesa de ser miembro de ella violando sus leyes, e incluso le hace la guerra. Entonces la conservación del Estado es incompatible con la suya; es necesario que uno de los dos perezca; y cuando se hace morir al culpable es menos como ciudadano que como enemigo. Los procesos, el juicio, son las pruebas y la declaración de que él ha roto el tratado social y, en consecuencia, ya no es miembro del Estado.

Jean Jacques Rosseau2

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Mucho se ha escrito y se escribirá sobre el poder punitivo estatal, si verdaderamente el Estado es poseedor de ese derecho, dónde reside su autoridad para aplicarlo, y sobre todo el momento crítico en el cual se encuentra. Todo ello colaboró para tener más o menos en claro alguno de los interrogantes que se han presentado, mas es un trabajo que aún hoy se encuentra pendiente de solución.

Los sentimientos de duda e insatisfacción volcados sobre el Estado poseedor de ese poder han puesto al descubierto la irracionalidad y la discrecionalidad con la que se ejerce.

A lo largo de este camino de tinta y en búsqueda de una explicación del porqué, han surgido diversas perspectivas del castigo, que ya han pasado a autoridad de teoría y son aceptadas, discutidas y compartidas; pero lamentablemente el problema sigue estando ahí, casi inerte, sin que el tiempo haga mellas sobre su esencia.

El castigo es un tema clave que desentraña un texto cultural y social; sobre él se centran tesis de lo más variadas y casi antagónicas, las cuales desde su punto de vista han agotado el capítulo teórico que les cabe.

Se lo podrá interpretar como poseedor de hondas raíces morales y sociopsicológicas, cargado de una gran solidari- Page 18dad social; o considerarlo como un elemento opresor y clave para la regulación socioeconómica basado en la división de clases; o ser parte de un mecanismo de dominación, control y sometimiento; o un elemento para el cambio cultural en la sensibilidad social. Lo cierto es que existe y es un elemento válido para llevar a cabo cualquiera de las inter- pretaciones destacadas, para que el Estado cumpla los fines que se han señalado.

Estas teorías nos han brindado instrumentos útiles y modos analíticos de pensamiento para cuestionar los preestablecidos y modificar la forma de abordarlos. Sobre un mismo tema se puede coincidir en algunos puntos de vista, discrepar en...

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