Propiedad Comunitaria

RESUMEN

El art 75 nc. 17 de la Constitución Nacional, reconoce a los pueblos indígenas “la posesión y propiedad comunitaria de las tierras que tradicionalmente ocupan

 
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A) Una nueva forma de organización institucional. Preceptos normativos. instrumentacion de su reconocimiento. El art 75 nc. 17 de la Constitución Nacional, reconoce a los pueblos indígenas “la posesión y propiedad comunitaria de las tierras que tradicionalmente ocupan, regulando la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano, las que no serán enajenables, transmisibles, ni susceptibles de gravámenes o embargos” Sin perjuicio de la loable declamación que postula la Ley Suprema, son pocos los casos en que el Estado en forma oficiosa, ha cumplido con esta cláusula constitucional, motivo por el cual son frecuentes las causas judiciales a través de las cuales los pueblos originarios, reclaman sus tierras, como lugar de asentamiento indispensable para su vida, y ello por cuanto este tópico es el núcleo primordial de la problemática indígena. Como señaláramos anteriormente, los originarios, fueron habitantes, poseedores y titulares primigenios de estas tierras, cuyos derechos fueron vulnerados por la colonización y posteriormente con las conquistas militares argentinas. Cuando nos referimos a territorio, vinculado a los pueblos indígenas, ello implica el espacio necesario y esencial para el desarrollo, y transmisión de su cultura ancestral, es decir, que se vincula íntimamente a su cosmovisión (en otras palabras, a su hábitat) Allí es donde se encuentran sus raíces, y donde toman sentido sus celebraciones religiosas, allí se encuentra su linaje familiar y sus antepasados, por lo cual es el sitio señalado por su cultura para su desarrollo personal y espiritual. Sin tierra no hay cultura, sin cultura no hay identidad, y sin identidad la existencia carece de sentido. Su estilo de vida comunitario está ligado a la naturaleza y espiritualidad. La tierra no es nunca una categoría aparte, sui géneris, sino que va indisolublemente unida a los seres humanos, y para los originarios, es el ámbito en el que se instala la colectividad social, y se mantienen los lazos de parentesco, matrimonio, residencia, solidaridad. Por ello, este concepto de territorio, trasciende la categoría de derecho real, vinculado íntimamente a la preexistencia étnica y cultural. Consecuentemente, tierra, es la superficie efectivamente ocupada por las comunidades aborígenes, territorio, es el espacio físico que utilizan los pueblos indígenas para sus actividades tradicionales, y de subsistencia teniendo en cuenta, el vínculo espiritual que tienen con el mismo; territorio cultural, es el espacio físico que ocupaba un pueblo indígena antes de la conquista y que actualmente comprende distintas provincias, teniendo en cuenta sus pautas culturales , su idioma, su sistema económico productivo. Existen así comunidades sin tierra (guaraníes en Jujuy, mocovíes en Santa Fe), comunidades con tierras escasas y poco aptas para el desarrollo humanos (mapuches), comunidades con tierras aparentemente suficientes pero inaptas para el desarrollo humano (pilagá en Formosa) y comunidades que se encuentran en tierras privadas (kollas en Salta) En este esquema el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo, en la Parte II, TIERRAS,arts 13 a 19, regula el tópico de la siguiente manera: (situación que poco cumplimiento tiene por parte de las autoridades nacionales y provinciales, no obstante el carácter supralegal del instrumento referido) “ART 13. 1. Al aplicar las disposiciones de esta parte del Convenio, los gobiernos deberán respetar la importancia especial que para las culturas y valores espirituales de los pueblos interesados reviste su relación con las tierras o territorios, o con ambos, según los casos, que ocupan o utilizan de alguna otra manera y en particular los aspectos colectivos de esa relación 2. La utilización del término tierras en los arts 15 y 16, deberá incluir el concepto de territorios, lo que cubre la totalidad del hábitat de las regiones que los pueblos interesados ocupan o utilizan de alguna otra manera. ART 14. 1. Deberá reconocerse a los pueblos interesados el derecho de propiedad y de posesión sobre las tierras que tradicionalmente ocupan. Además, en los casos apropiados deberán tomarse medidas para salvaguardar el derecho de los pueblos interesados a utilizar tierras que no estén exclusivamente ocupadas por ellos, pero a las que hayan tenido tradicionalmente acceso para sus actividades tradicionales y de subsistencia. A este respecto, deberá prestarse particular atención a la situación de los pueblos nómadas y de los agricultores itinerantes. 2. Los gobiernos deberán tomar las medidas que sean necesarias para determinar las tierras que los pueblos interesados ocupan tradicionalmente y garantizar la protección efectiva de sus derechos de propiedad y posesión. 3. Deberán instituirse procedimientos adecuados en el marco del sistema jurídico nacional para solucionar las reivindicaciones de tierras formuladas por los pueblos interesados. ART 15. 1. Los derechos de los pueblos interesados a los recursos naturales existentes en sus tierras deberán protegerse especialmente. Estos derechos comprenden el derecho de esos pueblos a participar en la utilización, administración, y conservación de dichos recursos. 2. En caso de que pertenezca al Estado la propiedad de los minerales o de los recursos del subsuelo, o tenga derechos sobre otros recursos existentes en las tierras, los gobiernos deberán establecer o mantener procedimientos con miras a consultar a los pueblos interesados, a fin de determinar si los intereses de esos pueblos serían perjudicados, y en qué medida, antes de emprender o autorizar cualquier programa de prospección o explotación de los recursos existentes en sus tierras. Los pueblos interesados deberán participar siempre que sea posible en los beneficios que reporten tales actividades, y percibir una indemnización equitativa por cualquier daño que puedan sufrir como resultado de esas actividades. ART 16. 1. A reserva de lo dispuesto en los párrafos siguientes de este artículo los pueblos interesados no deberán ser trasladados de las tierras que ocupan. 2. Cuando excepcionalmente el traslado y reubicación de esos pueblos se consideren necesarios, sólo deberán efectuarse con su consentimiento, dado libremente y con pleno conocimiento de causa. Cuando no pueda obtenerse su consentimiento, el traslado y la reubicación sólo deberá tener lugar al término de procedimientos adecuados establecidos por la legislación nacional, incluidas encuestas públicas, cuando haya lugar, en que los pueblos interesados tengan la posibilidad de estar efectivamente representados. 3. Siempre que sea posible, estos pueblos deberán tener el derecho de regresar a sus tierras tradicionales, en cuanto dejen de existir las causas que motivaron su traslado y reubicación. 4. Cuando el retorno no sea posible, tal como se determine por acuerdo, o en ausencia de tales acuerdos, por medio de procedimientos adecuados, dichos pueblos deberán recibir, en todos los casos posibles, tierras cuya calidad, y cuyo estatuto jurídico sean por lo menos iguales a los de las tierras que ocupaban anteriormente, y que les permitan subvenir a sus necesidades y garantizar su desarrollo futuro. Cuando los pueblos interesados prefieran recibir una indemnización en dinero o en especie, deberá concedérseles dicha indemnización, con las garantías apropiadas. 5. Deberá indemnizarse plenamente a las personas trasladadas y reubicadas por cualquier pérdida o daño que hayan sufrido como consecuencia de su desplazamiento. ART 17. 1. Deberán respetarse las modalidades de transmisión de los derechos sobre la tierra entre los miembros de los pueblos interesados establecidos por dichos pueblos. 2. Deberá consultarse a los pueblos interesados siempre que se considere su capacidad para enajenar sus tierras o de trasmitir de otra forma sus derechos sobre estas tierras fuera de su comunidad. 3. Deberá impedirse que personas extrañas a esos pueblos puedan aprovecharse de las costumbres de esos pueblos o de su desconocimiento de las leyes por parte de sus miembros para arrogarse la propiedad, la posesión o el uso de las tierras pertenecientes a ellos. ART 18. La ley deberá prever sanciones apropiadas contra toda intrusión no autorizada en las tierras de los pueblos interesados o todo uso no autorizado de las mismas por personas ajenas a ellos, y los gobiernos deberán tomar medidas para impedir tales infracciones. ART 19. Los programas agrarios nacionales, deberán garantizar a los pueblos interesados condiciones equivalentes a las que disfruten otros sectores de la población a efectos de: a) la asignación de tierras adicionales a dichos pueblos cuando las tierras de que dispongan sean insuficientes para garantizar los elementos de su existencia normal, o para hacer frente a su posible crecimiento numérico; b) el otorgamiento de los medios necesarios para el desarrollo de las tierras que dichos pueblos ya poseen” La ley 23302 en el Titulo IV referido a la Adjudicación de Tierras, expresa: “ART 7. –Dispónese la adjudicación en propiedad a las comunidades indígenas existentes en el país, debidamente inscriptas, de tierras aptas y suficientes para la explotación agropecuaria, forestal, minera, industrial, o artesanal, según las modalidades propias de cada comunidad. Las tierras deberán estar situadas en el lugar donde habita la comunidad, o en caso necesario en las zonas próximas más aptas para su desarrollo. La adjudicación se hará prefiriendo a las comunidades que carezcan de tierras o las tengan insuficientes; podrá hacerse también en propiedad individual, a favor de indígenas no integrados en comunidad, prefiriéndose a quienes formen parte de grupos familiares. La autoridad de aplicación atenderá también a la entrega de títulos definitivos a quienes los tenga precarios o provisorios. ART 8. La autoridad de aplicación elaborará al efecto, planes de adjudicación y explotación de las tierras...

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