El paso del tiempo jugó en favor del homicida

 
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Entre los investigadores de homicidios existe un viejo axioma que sostiene que el tiempo que pasa en la pesquisa para encontrar al autor de un asesinato es como la verdad que huye.Esto ocurrió con las investigaciones de los asesinatos de Nora Dalmasso y de María Marta García Belsunce. El paso del tiempo favoreció a los asesinos porque la falta de resultados agigantó en ellos la sensación de impunidad.Hubo que esperar más de cuatro años para conocer los resultados de los análisis de ADN elaborados por la agencia federal de investigaciones de los Estados Unidos (FBI) entre las muestras de sangre extraídas de las 28 personas que estuvieron en la habitación de la hija de Dalmasso, entre ellas, los dos sospechosos con los perfiles genéticos de piel, vello púbico y semen hallados en el cuerpo de la víctima y el cinturón de la bata con la que fue estrangulada.Si bien las muestras fueron enviadas de Río Cuarto a los los Estados Unidos hace tres años, las gestiones para aplicar el convenio de colaboración demoraron más de un año.Todo ese tiempo jugó en favor del asesino de Dalmasso. Lo mismo ocurrió con el autor del homicidio de María Marta García Belsunce.Aunque en ambos casos habría que sumar otros dos factores que favorecieron a los asesinos y que no tienen que ver con el viejo axioma de los detectives de homicidios.En los dos hechos, los responsables de las investigaciones no preservaron las escenas de los asesinatos. Es que para cualquier detective de homicidios la preservación del lugar de los hechos es tan importante como la asepsia en un quirófano.Esta regla básica de la investigación no se aplicó en las pesquisas de los homicidios de García Belsunce y Dalmasso.En el primero de los hechos, ocurrido en octubre de 2002 en el country Carmel, de Pilar, el fiscal Diego Molina Pico, supuestamente influenciado por la familia de la víctima, dejó que el cuerpo fuera sepultado sin que se realizara la autopsia.Esto permitió que se borraran todas las pruebas físicas que el asesino pudo...

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