Grito de Rosario

Autor:Analía Cañibano
Cargo:Profesora universitaria - Productora rural
RESUMEN

Si bien le tengo fobia a las concentraciones, nunca dudé en participar de ésta. Creo que pasará a la historia como el Grito de Rosario emulando al famoso Grito de Alcorta de 1912 (...)

 
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Si bien le tengo fobia a las concentraciones, nunca dudé en participar de ésta. Creo que pasará a la historia como el Grito de Rosario emulando al famoso Grito de Alcorta de 1912. Desde Gral. Villegas partimos en seis combis, pero en Rosario se sumó al grupo mucha más gente. Los organizadores calculan que éramos unos cuatrocientos villeguenses. Estábamos ubicados detrás del gran cartel de OLIVA aprovechando su sombra. Llegó un momento que no nos podíamos mover de la gran cantidad de personas que éramos... Estiman unas trescientas mil. Es de destacar la impecable organización y el clima de paz y camaradería que se vivía. Sin darnos cuenta estuvimos parados más de cinco horas. El acto fue amenizado por grupos folklóricos que alentaban a la multitud a corear las estrofas y a bailar al ritmo del folklore y el chamamé, pues chacareros de todos los puntos del país nos reunimos en Rosario, desde Jujuy hasta Tierra del Fuego. También se sumaron sectores urbanos descontentos con el estilo de gestión del matrimonio Kirchner.

Escarapelas, banderas, carteles con el nombre de las localidades presentes inundaron la plazoleta del monumento a la Bandera. Creo que ni Belgrano pudo jamás imaginar tal despliegue patriótico. Patriotismo que últimamente sólo aparece cuando juega la selección nacional, pues ni los apáticos e insulsos actos escolares y ni qué decir los oficialistas se impregnan de este fervor. En los carteles no faltó el humor chacarero pegando fuerte a los desaciertos que vienen cometiendo el gobierno en lo que respecta a la política agropecuaria. No se concibe en un país productor de alimentos, con precios internacionales favorables como no se tenían desde el siglo XIX, que se castigue con precios fijos a la producción. No se alienta al chacarero a ser más eficiente, sino que se lo quiere condenar a la indigencia y pobreza, que es como quiere vernos el gobierno. Para así engrosar su clientelismo político con subsidios. ¿Pueden ser tan miopes, llevar adelante políticas de corto plazo y no pensar en un verdadero proyecto de país federal? Sólo pensar en resultados electorales y no querer el bien para todos los argentinos. Pues si realmente las retenciones se utilizaran para tener alimentos baratos hasta ahora los resultados demuestran todo lo contrario, el nivel de pobreza aumentó en el conurbano, los salarios han perdido poder adquisitivo con una inflación que el gobierno se niega a reconocer y a manipular el INDEC. De qué gobierno...

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