El financiamiento colectivo online llega a la industria del real estate

 
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Después de años de lidiar con restricciones que afectaron a la actividad, las expectativas de mejora repuntan en el mercado inmobiliario. En este contexto, la inversión en ladrillos adquiere nuevas formas, como reflejo de tendencias globales que llegan al país.

La conquista de la tecnología y la economía colaborativa sobre distintos sectores también alcanzó al real estate, que adaptó el crowdfunding a sus negocios. Mientras se expande en el mundo, y brilla sobre todo en los Estados Unidos, esta modalidad de financiación colectiva se constituyó en una opción en el mercado local desde el lanzamiento de Crowdium, una compañía del grupo nacional Newlink Capital.

Se trata de una plataforma de financiamiento colectivo, un modelo popularizado en el país por sitios como Idea.me, para impulsar proyectos de impacto social. En este caso, Crowdium aplica el concepto a proyectos inmobiliarios, y habilita a inversores pequeños y medianos a invertir online desde montos de $ 10.000. Es decir, permite a quienes no cuenten con lo suficiente para adquirir una propiedad, poner su dinero en activos inmobiliarios, sin negociaciones complejas. E incluso diversificar riesgos poniendo fichas en distintos proyectos.

"El modelo está pensado para clientes con capacidad de ahorro, cuyo antecedente en los últimos años podrían ser los que invertían en cocheras o camas náuticas. Es gente que tiene ahorros que puede inmovilizar, que no llega a 100.000 o 150.000 dólares para comprarse un departamento, y quiere invertir en inmuebles porque es un resguardo de valor y revalorización", dice Mariano Nejamkis, ex fundador y líder de Zonaprop.com, CEO de la compañía lanzada en noviembre.

La alternativa no es apta para ansiosos. El plazo mínimo para que la inversión rinda frutos es de tres años, en los primeros inmuebles disponibles. A una tasa que oscila en esos proyectos, entre 10 y 17,5% anual en dólares. Por caso, estima Nejamkis, en el proyecto Riviera, (un edificio ubicado frente al Puerto de Olivos), la rentabilidad esperada a tres años es de entre 30 y 35%. "El cliente invierte pesos y retira pesos al final del periodo, pero al precio del dólar", explica. En el caso de la Estancia Villa María, en la zona Sur de Buenos Aires, la promesa de rentabilidad es de entre 60 y 70% a cuatro años. En cada caso, habrá que hacer el cálculo sobre la conveniencia contra otras opciones de inversión, como plazos fijos, con tasas mayores al 20% anual.

En cuanto al riesgo, la selección de...

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