Enfermedades en el aparato digestivo del cerdo

Autor:Roberto Rosell Pardo/Armentina Ramírez Rubio/Morael Leonel Labrada Vázquez
Cargo:SUM. Campechuela. Universidad de Granma. Central del Batey. Campechuela. Granma. Cuba.

PRINCIPALES ENFERMEDADES INFECCIOSAS QUE AFECTAN AL SISTEMA DIGESTIVO DEL CERDO.

Introducción

Las enfermedades infecciosas que afectan al aparato digestivo del cerdo han sido clásicamente, y son aún, una de las principales preocupaciones de los veterinarios puesto que con las enfermedades respiratorias son las responsables de buena parte de las pérdidas económicas de las explotaciones porcinas.

España es actualmente el segundo productor de ganado porcino de la UE y la ganadería de porcino viene experimentando un incremento constante desde hace años. El aumento del censo ha venido acompañado de un aumento también constante del tamaño de las explotaciones asociado recientemente a cambios en los sistemas de producción que han sido orientados principalmente a buscar mejores sistemas de control de las enfermedades infecciosas.

Muchos de los cambios en los sistemas de producción están demostrando que no son la panacea absoluta que algunos preconizaban hace algunos años. A menudo se olvida que las bacterias llevan en la Tierra más de 3500 millones de años y que tienen una enorme capacidad de adaptación, por tanto los cambios en los sistemas de producción pueden contribuir a controlar algunas bacterias, pero siempre habrá nichos ecológicos adecuados para otras bacterias que pueden ejercer incluso mejor su acción patógena cuando se eliminan algunas competidoras.

La producción porcina, es una producción intensiva en la que se trabaja sobre animales cada vez más selectos desde algunos puntos de vista. Los cerdos actuales tienen una capacidad de ganancia de peso y de conversión del pienso en carne en aumento constante pero en buena medida la selección genética ha olvidado o descuidado incluir la resistencia a las enfermedades entre sus objetivos. El cerdo actual es un animal muy magro y con un aparato digestivo llevado al límite de su capacidad y es, en consecuencia, mucho más proclive a sufrir alteraciones digestivas.

Por otra parte, los sistemas de producción se han basado en buena medida en la posibilidad de usar antibióticos u otros quimioterápicos para suplir deficiencias en el alojamiento, en el manejo, en la higiene y en muchos otros aspectos fundamentales en la sanidad animal. La utilización de antibióticos es cada día más difícil y hemos de pensar que esta tendencia, a veces irracional, es imparable por el momento. Cada día se dispone de menos "promotores del crecimiento". Los antibióticos que se emplean como tales consiguen un mejor aprovechamiento del pienso por el cerdo, pero no tienen ningún efecto metabólico directo. Tienen una eficacia basada exclusivamente en su actividad antimicrobiana que controla determinadas poblaciones de bacterias intestinales cuyo metabolismo es perjudicial para el metabolismo del cerdo.

Hay que sumar además el hecho de que la formulación de los piensos está aún muy lejos de ser una ciencia exacta. Algunos nutriólogos conciben al cerdo como una máquina, motor que funciona con un combustible cuya composición tiene muy poca importancia con tal de que la fórmula final esté adecuada a lo que marcan las tablas de necesidades, un error grave. El cerdo es un ser vivo cuyo aparato digestivo tiene una capacidad de adaptación a los componentes de la dieta limitada, que no se puede forzar sin correr el riesgo de alterar la fisiología digestiva y causar problemas de diarrea en los animales.

Todo ello hace que las enfermedades digestivas del cerdo estén teniendo una importancia creciente que se ve aumentada porque estas enfermedades casi siempre se hacen enzoóticas en las granjas y porque en muchos casos no disponemos de medidas de control suficientemente eficaces.

El objetivo de este trabajo es exponer la situación actual de algunas de las principales enfermedades digestivas de etiología infecciosa, que a veces son prácticamente enzoóticas en las granjas porcinas del territorio Granmense en Cuba.

Desarrollo

Las principales enfermedades digestivas que se presentan en nuestras granjas pecuarias son:

  1. Colibacilosis

  2. Colienterotoxemia

  3. Enteritis Hemorrágica necrótica

  4. Enteropatia proliferativa

  5. Salmonelosis

  6. Disentería

  7. Espiroquetosis intestinal

  8. Gastroenteritis Transmisible

  9. Diarrea por Rotavirus

    De ellas analizaremos las siguientes:

    Colibacilosis

    Este tipo de infecciones se deben a agentes de las cepas enterotoxigénicas y enteropatogénicas de E. Coli y casi siempre aparecen bruscamente durante la primera semana posterior al destete.

    Aunque afecta el crecimiento de los animales, no tiene consecuencias tan graves como la enfermedad de los edemas. Sus causas están originadas en dos tipos de colibacilos:

    E. Coli enterotoxigénica

    E. Coli enteropatogénica.

    Las cepas de E. Coli enterotoxigénica producen enterotoxinas que alteran el equilibrio hidroeléctrico y provocan diarrea secretora. Muy frecuentemente (en más del 50% de los casos) este tipo de cepas son asimismo aisladas en animales afectados con diarreas en el engorde.

    En cambio, las cepas de E. Coli enteropatogénica provocan lesiones por adhesión y destrucción directamente sobre la célula y originan diarreas osmóticas por mala absorción. Aunque estas enteritis son menos graves que las producidas por las cepas de E. Coli enterotoxigénica, los animales afectados tardan más tiempo en recuperarse.

    Salmonelosis

    Es un conjunto de...

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