Dinámica de la vegetación de los humedales del parque nacional laguna blanca (Neuquén, Argentina). Propuesta de un modelo de estados y transiciones.

Autor:Gandullo, Ricardo
 
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DYNAMIC OF THE VEGETATION OF LAGUNA BLANCA NATIONAL PARK WETLANDS (NEUQUÉN, ARGENTINA). PROPOSAL OF A STATES AND TRANSITIONS MODEL

INTRODUCCIÓN

El modelo de estados y transiciones propuestos por Westoby et al. (1989), concebido inicialmente como instrumento para el manejo de pasturas, puede ser utilizado para otros fines como manejo de unidades de conservación y recuperación de áreas perturbadas o degradadas (Lindig-Cisneros, et al, 2007). Las alteraciones estructurales y dinámicas que ocurren en ecosistemas de humedales pueden ser descritas por modelos de estados y transiciones (Pereira da Silva & Sarmiento, 1997; Pucheta, et al., 1997; Meirelles et al., 1997; Barrera & Frangi, 1997; Bertiller & Bisigato, 1998; León & Burkart, 1998; Covacevich & Santana, 2005). Los estados por los que pasa el ecosistema durante el proceso de transformación están generalmente relacionados a sus características fisonómicas y florísticas; mientras que las transiciones representan los factores responsables del paso de un estado al otro. En algunos casos no hay reemplazo de especies ni cambio de la especie dominante y el sistema; de todos modos, podría estar cruzando un umbral hacia otro estado de equilibrio (Menghi & Herrera, 1998; Stringham, et al, 2001, 2003)

El manejo de los pastizales en Patagonia obedeció, en un primer momento, a sistemas aplicados en otras latitudes que generaron serios problemas de deterioro de la vegetación. El deterioro causado por el pastoreo se debería, según Paruelo et al. (1993), al desconocimiento de los aspectos básicos de la estructura y el funcionamiento de dichos ecosistemas. En la década del 60 comienza a difundirse en el país un nuevo modelo de manejo de los pastizales, el modelo sucesional (Clements, 1916). Este partía de una etapa "seral" y evolucionaba a una "tendencia" (sucesión o retrogresión) a partir de una serie de especies indicadoras (crecientes, decrecientes o invasoras). Para mantener al sistema en equilibrio se debería conocer la carga máxima que el mismo podría sustentar. Westoby et al. (1989) observaron que las predicciones del modelo sucesional en muchos casos no se cumplía y que existía una serie de respuestas no lineales de la vegetación dada por efectos antropogénicos. De esta manera, se podían producir estados alternativos de la vegetación, no siempre reversibles, con una disminución de la carga animal. Por ello propone un modelo alternativo en el cual define posibles estados del sistema y transiciones entre ellos (Paruelo, et al, 1993; del Valle, 1996; Bonvissuto, et al, 1993).

El Parque Nacional Laguna Blanca (PNLB), ubicado en el centro de la provincia de Neuquén, Departamento Zapala, fue creado en 1940 con el objeto de proteger y preservar los ecosistemas lacustres, humedales y estepa patagónica. Fue incluido en 1992 en la Lista de Humedales de Importancia Internacional en la Convención Ramsar. El Parque es utilizado como sitio de pastoreo por los pobladores residentes y vecinos circundantes además de ser refugio del ganado (ovino, caprino y vacuno) en tránsito entre los sitios de veranada e invernada. El factor de disturbio antrópico, que ha actuado crónicamente es el pastoreo. Este se ha concentrado principalmente en los mallines. La intensidad del mismo ha variado con la tenencia de animales por parte de los crianceros del lugar y con factores socioeconómicos. Actualmente hay siete crianceros que poseen en promedio unos 200 animales cada uno y que realizan la veranada e invernada en el mismo lugar. La intensidad del sobre-pastoreo produce una reducción de la competencia y biomasa aérea con la consecuente liberación de sitios favoreciendo la colonización e instalación de arbustos de la estepa circundante.

Fitogeográficamente pertenece al Distrito Occidental de la Provincia Patagónica (Cabrera, 1976) y Provincia de la Payunia (Martínez Carretero, 2004), con situaciones transicionales en algunos sectores del Parque. La vegetación predominante corresponde a la estepa arbustiva baja y espinosa y en segundo lugar a los humedales (mallines), que constituyen la principal fuente de oferta forrajera del lugar. Las áreas más importantes de mallines se ubican próximas a los arroyos del Llano Blanco y Pichi-Ñireco, bordes de la Laguna Blanca y, en menor medida, lagunas menores. Diversos convenios y tratados internacionales alertan sobre la necesidad de establecer inventarios y medidas para su conservación (Minotti & Kandus, 2008). La vegetación responde a los distintos eventos, naturales y antrópicos, que intervienen en los procesos sucesionales con distintos niveles de interrelación. En tales casos, el ambiente asume distintos estados discretos en función de los diferentes eventos que operan. Los ambientes de clima frío no se caracterizan por una sucesión vegetacional clásica con reemplazo de especies y cambio direccional (Molina et al., 2000)

La teoría de estados y transiciones (Westoby et al, 1989) permite representar las trayectorias posibles frente a los cambios de uso. El modelo presenta un gran potencial para ayudar a entender la respuesta del ecosistema humedal cuando es sometido a perturbaciones promovidas por la acción combinada de eventos naturales (inundaciones temporales-sequía) y acciones antrópicas (pastoreo). Además, provee una estructura organizada para el conocimiento de la dinámica potencial del ecosistema.

Con el objetivo de comprender el funcionamiento y la dinámica del sistema de humedales del Parque Nacional Laguna Blanca, se plantea el modelo de estados y transiciones como estrategia complementaria para su manejo, conservación y uso sostenible.

MATERIAL Y MÉTODO

ÁREA DE ESTUDIO

El Parque Nacional Laguna Blanca está situado a 39[grados] 00'S-0[grados] 25'W, con una superficie 11.251 ha. Está enclavado entre cerros y mesetas de paredes abruptas. Posee dos elevaciones, el Cerro Laguna de 1459 m y el Mellizo Sur de 1721 m, con un importante frente basáltico ubicado al noreste de la laguna, denominado Barda Negra.

Los humedales se localizan en la parte occidental y norte del Parque Nacional, en las proximidades de los arroyos del Llano Blanco y Pichi-Ñireco, bordes de la Laguna Blanca y lagunas menores, limitados por la curva de nivel de 1300 m aproximadamente. El mallín más importante del área, surcado por el arroyo del Llano Blanco, cuyas nacientes se localizan en las sierras de Catan Lil, se extiende en las márgenes de los frentes basálticos (bardas) hasta la margen norte de la Laguna Blanca, con una superficie aproximada de 300 ha (Figura 1). Posee una suave pendiente en dirección al espejo de agua. En esa misma dirección se observa también una sucesión de cubetas, aparentemente de disolución. Presentan formas redondeadas y escasa profundidad, a modo de palanganas de 2-5 m de diámetro y de profundidad variable de acuerdo a su estado de conservación. En las zonas altas, periféricas del mallín, aparecen aisladas y cubiertas de vegetación y se van alargando en el sentido de la pendiente hasta unirse unas con otras a modo de un rosario. Su forma y direccionalidad otorgan la apariencia de una geoforma cárstica, lo que de alguna manera se fundamenta por la salinidad del ambiente y desplazamiento del agua.

El aporte de agua del mallín más importante proviene del arroyo Llano Blanco y de aportes laterales de los frentes basálticos que lo rodea.

Producto de la mayor actividad de los arroyos en el pasado, se observa una extensa planicie aluvial surcada por numerosos cauces en el sector terminal, que actualmente se encuentran profundizados y transformados en cárcavas de diversa magnitud.

De acuerdo a los datos registrados en la estación meteorológica localizada en el Parque (desde el año 2005), la temperatura media anual es de aproximadamente 9 [grados]C, temperatura media de enero de 16[grados]C y mínima en julio de 1.7[grados]C. Las precipitaciones alcanzan los 200-250 mm anuales concentradas en los meses invernales. Los...

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