Carlos Mugica

Nuestra Revista no es confesional pero siempre rendimos homenaje a nuestros mártires: Angelelli, Martin Luther King, Mugica, el arzobispo Romero, Ignacio Ellacurria, y a los comprometidos como Helder Cámara, Pablo VI, Maritain, Rigoberta Menchú, Juan Pablo II, el obispo Novack, el Obispo Tutu, Jon Sobrino, Frei Betto, Leonardo Boff, Jaime de Nevares, Esteban Hesayne, entre otros.

35 años de Mugica

Washington Uranga

Página 12 on line, 10.05.2009

Sacerdote, militante social, peronista, hombre comprometido con los pobres hasta el punto de renunciar a todo para compartir junto a los marginados su lucha por la dignidad. Carlos Mugica, "cura del Tercer Mundo", sigue siendo, al cumplirse 35 años de su asesinato el 11 de mayo de 1974, un referente de vida para los cristianos identificados con "la opción por los pobres" y para muchos otros militantes de las causas populares. El cura Mugica y el también asesinado obispo Enrique Angelelli son muy probablemente las dos figuras religiosas contemporáneas más evocadas a nivel popular en virtud de su compromiso con la justicia. Existen otros, entre ellos las monjas francesas y los curas palotinos, pero Mugica y Angelelli tienen un espacio ganado en la devoción popular. Y ello se ubica aún más allá de la institución eclesiástica a la que tanto le ha costado reconocer a estos "mártires" y "signos de contradicción" dentro de sus propias filas.

Mugica nació el 7 de octubre de 1930. Creció en una familia de clase alta, comenzó a estudiar derecho y apenas cuando tenía 21 años ingresó al seminario. Allí, según cuenta Héctor Botán, compañero de formación y posterior integrante de los Sacerdotes para el Tercer Mundo, ya comenzaron los conflictos para un hombre inquieto y poco proclive a aceptar las estructuras que le quitaban libertad. Lo consigna Martín de Biase en el libro Entre dos fuegos, dedicado a la vida de Mugica y recientemente reeditado por Editora Patria Grande: "La mayoría de nosotros, siendo muy libres y muy poco dóciles, debíamos movernos dentro de una vieja estructura preconciliar. Nuestra forma de actuar hacía que fuéramos un ‘hueso duro de roer’ para directivos formados en una mentalidad clásica".

Ordenado sacerdote en 1959, siempre reafirmó su compromiso social desde su opción religiosa. "Creo que la misión del sacerdote es evangelizar a los pobres e interpelar a los ricos", afirmó en algún momento. En 1968 viajó a Francia para estudiar epistemología y comunicación social, y poco después fue hasta...

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