La violación de los derechos de la mujer en Afganistán

Autor:Marcela Anguiano
 
EXTRACTO GRATUITO
Anguiano, La violación de los derechos de la mujer en Afganistán
1
La violación de los derechos
de la mujer en Afganistán*
Por Marcela Anguiano
1. Introducción
De acuerdo con su propia cultura, en Afganistán se practican determinadas
costumbres que infringen un severo sufrimiento a las mujeres y niñas, al no respe-
tarse la integridad del cuerpo femenino; su sexualidad, dignidad o identidad ni las
libertades de movimiento, asociación y expresión.
2. Matrimonios forzados y crímenes por honor
Las mujeres y niñas afganas sufren un trato brutal de sus maridos a causa del
llamado “deber de esposa”. Se trata de obligaciones que consisten en obedecer las
exigencias del esposo, desde mantener relaciones sexuales (aun en contra de su
voluntad. Este hecho, considerado una violación de las normas internacionales de
derechos humanos, para algunos países musulmanes es uno más de los deberes
que implica el matrimonio, razón por la cual las autoridades no intervienen con ac-
ciones legales contra este tipo de situaciones), hasta dejar el hogar o hacer algo sin
el consentimiento del esposo. Si ella no cumple estas imposiciones, la cultura mu-
sulmana permite que el marido la golpee y reprima por su desobediencia.
También se consideran violaciones de los derechos de la mujer, los matrimo-
nios forzados, la selección de pareja y el control de la sexualidad femenina.
Esos matrimonios se efectúan sin el consentimiento de ambos contrayentes y,
en la mayoría de los casos, son arreglos establecidos por los padres desde el naci-
miento de sus hijas y se celebran a una edad muy temprana, incluso antes de llegar
a la pubertad. Actualmente, se calcula que en un porcentaje muy elevado –entre el
60 y el 80% de los matrimonios que se celebran en Afganistán– las mujeres no están
de acuerdo con el enlace; sin embargo, no se les permite negarse. Los matrimonios
arreglados involucran a niñas menores de quince años –un 57% de todos los matri-
monios– e incluso, hay casos de niñas casadas con apenas seis años. Estos hechos
infringen la propia Constitución afgana, que establece una edad mínima para casarse:
dieciséis años, en el caso de las mujeres, y dieciocho para los varones.
La actitud del pueblo afgano sobre esta cuestión de que las niñas se casen a
una edad tan temprana, se debe a su convicción de que esto garantiza la virginidad
de la esposa y un mayor periodo de fertilidad; es decir, la posibilidad de
que las mujeres pueden tener más hijos o, mejor dicho, más varones, durante más
tiempo.
* Extraído del artículo publicado en la revista electrónica “Archivos de Criminología, Criminalís-
tica y Seguridad Privada”, México, editada por la Sociedad Mexicana de Criminología Capítulo Nuevo
León A.C. (www.somecrimnl.es.tl). Bibliografía recomendada.

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA