El teatro Colón reabrió sus puertas al público con el primer concierto del ciclo Piazzolla100

ElPara el concierto que sirvió de apertura del ciclo se pensó en un programa protagonizado por la Orquesta Estable del Teatro Colón, con dirección deEs cierto que el 30 por ciento del aforo se notaba en la sala, que se veía despoblada. Pero la emoción del regreso le dio el calor que podía faltar a la vista. Para algunos de los asistentes fue incluso la primera salida que hacían tras la cuarentena. El ingreso resultó muy prolijo y ordenado, y los accesos fueron los de siempre: platea y palcos bajos por la calle Libertad, y el resto por Tucumán. Se tomó la temperatura a los asistentes, que debían entregar la declaración jurada y la entrada digital. Allí en las filas estaban también los nietos de Piazzolla.En platea, con cintas que dividen las áreas, los puestos estuvieron repartidos por "burbujas" y únicamente se pudo compartir butaca con un conviviente (algo que se repitió en los palcos). La mayor sorpresa estuvo en el escenario, donde los músicos de la orquesta mantuvieron también la distancia social, y todos ellos, incluido el director Luis...

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