Una tarea monumental

 
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Desde pequeño conoció de cerca los detalles de la gestión deportiva. Su padre, Raúl, fue interventor de la AFA entre 1971 y 1972. Él lo hizo socio de River antes de su nacimiento, pero su abuelo materno, Roberto Oderigo, ex presidente de Ferro, lo llevó varias tardes al club de Caballito. Ramos Mejía es su barrio y el de sus afectos. Conoció a su esposa, Patricia, y juntos acompañaron a River durante cada domingo, desde sus años de novios hasta este presente que lo encuentra como flamante presidente de una de las instituciones más importantes de la Argentina. Formaron una familia riverplatense con tres hijos (Rodolfo, Mercedes y Clara), tres nietos (Thiago, Felipe y Rodolfo), y otra en camino. Cuenta que se hizo un hombre político en sus años de estudiante del Colegio Nacional Buenos Aires. "Desde el primer día que pisé el colegio desarrollé mi militancia. Mi compañero de banco me empezó a hablar de Marx y yo no sabía si era un wing izquierdo de Platense o de qué jugaba? Entonces en esos momentos la curiosidad me hizo leer sobre política", confiesa este hombre que formó parte de la Juventud Estudiantil Católica y se involucró en actividades dentro de la parroquia Cristo Obrero en la Villa 31 de Retiro, en los tiempos del Padre Mugica.De 66 años y con una extensa trayectoria como empresario de compañías de seguros, D'Onofrio analizó que fue elegido presidente de River porque "el socio buscó un cambio verdadero" y para que "se terminen los personalismos". No tomó la última elección ganada por una diferencia de 3870 votos sobre el segundo como un desquite de la que perdió hace cuatro años con Daniel Passarrella por seis votos. "Voy a entregar estos años de mi vida para cambiar a River y ponerlo en el lugar que se merece junto con mi equipo, que como dije en la campaña no es un equipo sino un seleccionado. Hay que traer orden a un lugar donde hay un enorme desorden. Porque el que quiera vivir de River que se quede en su casa", se compromete D'Onofrio en una larga entrevista con LA NACION.-Usted viene insistiendo con un claro mensaje de unidad. ¿Cree que será fácil en una institución tan politizada como River?-Personas que venimos de la gestión tenemos incorporado el trabajo en equipo. Para mí el tiempo de la campaña se terminó. Ahora es tiempo de sumar, trabajar y sacar a River adelante. El otro día me tomé el domingo para caminar por el club y la recepción de la gente es muy buena. Con todos los socios y los empleados compenetrados en sacar esto adelante. Hay...

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