Romney, presionado a ir por todo en su primer debate de TV con Obama

WASHINGTON.? En un diálogo imaginario con el republicano Mitt Romney, la columnista conservadora Peggy Noonan describía, hace poco, muy bien lo que hoy sucede. "Oiga ?le decía? su futuro depende de cómo le vaya en el debate", de modo que "trate de quedarse tranquilo y hacerlo bien".Hasta los republicanos admiten la gran presión con la que su candidato llega esta noche al primer debate televisado con el presidente Barack Obama, instancia en la que necesita desesperadamente provocar un golpe de efecto que revierta la tendencia negativa que lleva hasta ahora."Romney necesita ganar este primer debate para que se vuelva a percibir que puede ganar", señaló Alan Schroeder, autor de un taquillero texto que reseña las cinco décadas de historia de esos cruces, a los que se considera la última oportunidad para seducir votantes.Presionado por los sondeos adversos, el republicano no sólo llega en una frágil posición a su esperado cruce con Obama, sino que, además, parece que los norteamericanos no le tienen mucha fe como polemista.Un sondeo de la Universidad Quinnipiac reveló ayer un consenso mayoritario en que Obama será el ganador de los tres debates que se fijaron ambos candidatos.El puntaje es contundente: 54% considera que el presidente será quien imponga sus argumentos, mientras que sólo el 28% concede esa posibilidad a Romney.Pero la debilidad también puede ser un arma a favor. "Si con todo ese escenario en contra, Romney logra hacer un buen papel, el efecto de la sorpresa potenciará su logro", dijo Peter Brown, uno de los responsables del sondeo, al analizar sus conclusiones con corresponsales extranjeros, entre ellos, LA NACION.Acotado, esta vez, a cuestiones de política doméstica, el debate comenzará a las 21 (las 22 en la Argentina) y se prolongará por 90 minutos. Hasta ayer, ambos contendientes permanecían concentrados, ajustando argumentos y golpes de efecto.Según trascendió, Obama había apelado al senador John Kerry para que le sirviera de sparring final en su entrenamiento, mientras que Romney había convocado al senador Robert Portman, una de las figuras que, semanas atrás, había sonado como su potencial vicepresidente, antes de que...

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