De Quilmes al mundo, con el poder de fuego del fútbol

José Luis Meiszner es una suerte de "barón del conurbano". Tiempo atrás, LA NACION definió a esta raza de personajes enquistados en el poder político con un párrafo revelador. Decía algo así: "Militantes y dirigentes políticos. Conocen sus distritos como la palma de la mano. Están en la gestión desde hace largos años, algunos, desde hace décadas, y buscan ir por más... Mantienen un control territorial y una influencia decisiva en la discusión política de la provincia y también del país. Son peronistas, pero no sólo peronistas..., líderes permanentes de virtuales feudos". Meiszner, hoy caído en desgracia, mezclado en el escándalo de la FIFA, calza en esa teoría. No se trata de la política, exclusivamente: se convirtió en hombre grande bajo la suela de la pelota. Con una relación entrañable con Julio Grondona, hasta que llegó a su fin. Con una relación personal con Aníbal Fernández, de ayer, de hoy, de siempre. Con Quilmes, una ciudad, un club..., un estadio que lo atraviesa en cuerpo y alma.

Debe sentir, seguro, un cosquilleo gigante. Como Marcelo Bielsa, un ídolo de Newell's, como Diego Maradona, un hijo pródigo de Argentinos, tiene una cancha a su nombre. El estadio Centenario Dr. José Luis Meiszner (es abogado y hasta trabajó para la cervecería), la cancha de Quilmes, que fue inaugurada con un amistoso en que la Argentina le ganó a Australia por 2 a 0, con goles de Abel Balbo y Gabriel Batistuta. Fue presidente de la entidad durante 29 años.

Desde 2011 se desempeñaba como secretario general de la Conmebol, aunque días atrás había puesto su renuncia a disposición para que el próximo presidente de la AFA eligiera al representante que juzgara pertinente. Tampoco imaginó, a la distancia, el bochorno en el que quedaría envuelta la casa del fútbol nacional. Aunque en este caso, nada tuvo que ver.

Meiszner supo ser un incondicional de Julio Grondona y llegó a la cúspide. Fue secretario general de la Conmebol para suceder a Eduardo Deluca. Tiempo atrás, el presidente Juan Ángel Napout -también envuelto en la crisis- confesó en una entrevista que hacía "mucho tiempo" que no veía a Meiszner.

Desde que estalló el escándalo, Meiszner se recluyó y estaría envuelto en una profunda depresión. La AFA comunicó, de modo oficial, que Meiszner...

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