En plena campaña, el Gobierno acelera el ritmo de gasto en áreas cruciales

Publicidad y propaganda, subsidios al transporte y a la energía, Aerolíneas Argentinas, Fútbol para Todos, Secretaría de Inteligencia y el Senado. Cuando todavía faltan cuatro meses para finalizar el año, todos estos rubros ya consumieron sus respectivas partidas en más de un 80 por ciento; encabezan así el ranking de ejecución del gasto del presupuesto nacional, muy por encima del promedio del 60 por ciento del resto de las partidas.

El rubro que lidera absolutamente en esta carrera del gasto público es el programa Prensa y Difusión de los actos de Gobierno, que en ocho meses ya erogó toda la partida de 1203 millones que le fue asignada para 2015. Por esa razón, el Gobierno la reforzó con otros 811 millones de pesos, y aun así -y esto es lo llamativo- los recursos no alcanzarían: según el último informe de ejecución presupuestaria del Ministerio de Economía, el programa ya lleva erogado casi el 80% de su nueva asignación.

Un caso similar es el de Aerolíneas Argentinas, un agujero sin fondo en el presupuesto público. Arrancó 2015 con una partida inicial de 3244 millones de pesos, pero en estos ocho meses ya los gastó completamente. El Gobierno le asignó 1300 millones de pesos extras (un 40% de aumento sobre el crédito original), y ya lleva ejecutado casi el 78% de la partida. Es más que probable que deba recibir un nuevo auxilio del Tesoro antes de fin de año.

La Secretaría de Inteligencia también demuestra un aceitado ritmo de gasto; en estos ocho meses ya gastó el 87,4% de su presupuesto de 800 millones de pesos anuales. El polémico programa Fútbol para Todos ejecutó, por su parte, el 70% de sus 1634 millones, mientras que el Senado de la Nación, bajo la conducción del vicepresidente, Amado Boudou, consumió ya el 75% de sus 2776 millones anuales.

Está visto que en pleno año electoral, el último de la gestión de Cristina Kirchner, el Gobierno está decidido a apretar a fondo el acelerador del gasto. De hecho, la ley de presupuesto estipulaba que en todo 2015 el gasto público crecería un 13%, porcentaje que hoy parece irrisorio frente al casi 40% de aumento en estos ocho primeros meses del año.

Así las cosas, el Ministerio de Economía debió comunicar la semana pasada que el déficit de las cuentas públicas se triplicó en el primer semestre de 2015 respecto de igual período del año pasado, alcanzando un rojo financiero de 107.100 millones. Una mochila demasiado pesada con la que deberá lidiar el próximo presidente.

Obra pública y subsidios

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