Pedir la propia adopción

Llamó la atención una situación difundida recientemente sobre un menor de edad que solicitó a la jueza Mariana Rey Galindo, a cargo del Juzgado Civil en Familia y Sucesiones de Monteros, Tucumán, ser hijo de sus padres y hermano de sus hermanos. Se refería, en rigor, a la familia que tenía su guarda desde que era un bebé y cuyo apellido utilizaba, pese a ser distinto del de su familia biológica.Ya con 13 años, el niño se presentó a la Justicia para cambiar el apellido con el que figuraba en su partida de nacimiento, por el que utilizaba en su vida de relación, que era el de la familia guardadora, de hecho, sus tíos. La familia de sangre, que vive en Buenos Aires, no podía ocuparse del niño y, al mes y medio de vida, lo había dejado a cargo de la familia de su tía tucumana.La jueza le explicó que para cambiarse el apellido quienes él consideraba sus padres debían iniciar un juicio de adopción. También le brindó información sobre los distintos tipos de adopción existentes, la simple y la plena, y que esta última implicaba cortar los vínculos con su familia biológica. Tanto el menor de edad como los adoptantes optaron por esta última modalidad.Fue curioso que el propio menor activara la...

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