Oscar Héctor Camilión: un referente del desarrollismo al frente de los asuntos públicos

 
EXTRACTO GRATUITO

El abogado, político y diplomático Oscar Héctor Camilión falleció ayer, a los 86 años, en la clínica Suizo Argentina de la ciudad de Buenos Aires, donde se encontraba internado desde hacía varios días tras ser intervenido quirúrgicamente.

Referente del desarrollismo, ideario en el que fue uno de los alfiles de Rogelio Frigerio, su gran vocación fueron los asuntos públicos, a los que se volcó desde joven, como profesor universitario, ministro de Relaciones Exteriores y Defensa en distintos gobiernos, entre otros roles destacados, incluso dentro de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Abogado recibido con diploma de honor en la Universidad de Buenos Aires (UBA), ya a los 18 años había dado sus primeros pasos como auxiliar de cátedra, y ya como graduado continuó en los claustros académicos dentro del Instituto de Teoría Política, al que se incorporó bajo la sombra del jurista español Manuel García Pelayo, del que se sintió discípulo. La vida universitaria fue uno de sus ámbitos perdurables. En particular, dentro de la Facultad de Derecho de la UBA.

Ya durante la presidencia de Arturo Frondizi, Camilión se volcó de lleno a la política exterior. Se desempeñó como director de personal, jefe de Gabinete del Ministerio de Relaciones Exteriores, trabajó en la embajada argentina en Brasil y terminó como vicecanciller.

Su siguiente desafío llegó de la mano de Frigerio, quien lo convocó junto a su hijo Octavio y otras figuras destacadas del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), como Carlos Zaffore. Asumió como secretario de redacción del diario Clarín, en una alianza que el desarrollismo selló con el fundador del matutino, Roberto Noble.

Fruto de esa labor al frente de la redacción de Clarín -donde también se desempeñó como gerente general- entre 1965 y 1972 y su prolífica labor como columnista, Camilión ganaría en 1987 el premio Kónex en la categoría "gráfica especializada", entre otros reconocimientos y galardones.

Brasil, sin embargo, volvió a cruzarse en su destino, en momentos de tensión con la Argentina. En 1976 asumió como embajador en ese país, designado por la dictadura militar, para la que luego, ya en 1981, se desempeñó como canciller.

Al frente del Palacio San Martín, Camilión presenció de cerca el conflicto que enfrentó a Perú y Ecuador, y en el que participó en dos ocasiones en la comisión de garantes de la paz, labor por la que recibió dos condecoraciones de la embajada de Perú en la Argentina.

La ONU resultó entonces...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA