Sentencia de Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial (Sala III) - Santa Fe, 7 de Mayo de 2018 (caso NUEVO BANCO DE SANTA FE S.A. c/ GALAN, CARLOS MARTIN Y OTROS s/ ORDINARIO)

Presidente:444/18
Actor:NUEVO BANCO DE SANTA FE S.A.
Demandado:GALAN, CARLOS MARTIN Y OTROS
Fecha de Resolución: 7 de Mayo de 2018
Emisor:Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial (Sala III) - Santa Fe
 
ÍNDICE
EXTRACTO GRATUITO

NUEVO BANCO DE SANTA FE SA C/ GALAN CARLOS MARTIN Y OTROS S/ ORDINARIO

Camara Apelacion Civil y Comercial (Sala III)

En la ciudad de Santa Fe, a los 7 días del mes de Mayo del año dos mil dieciocho, se reúnen en acuerdo ordinario los señores jueces de la Sala Tercera de la Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, R.H.D.ónica, S.J.B. y C.E.D., para resolver los recursos de nulidad y apelación interpuestos por la demandada a fs. 237 de estos caratulados: "NUEVO BANCO DE SANTA FE SA C/ GALAN CARLOS MARTIN Y OTROS S/ ORDINARIO" (CUIJ 21-01053051-9) contra la sentencia pronunciada en fecha 22.02.2017 (fs. 236) por el Sr. Juez de Primera Instancia de Distrito n° 1 Civil y Comercial de la Décima Nominación de la ciudad de Santa Fe, habilitada la instancia de grado por la providencia del 27.04.2017 (fs. 244). Dispuesto el orden de votación en coincidencia con el de estudio de la causa, resulta: primero Dellamónica, segundo D. y tercero B..

Acto seguido el Tribunal se plantea las siguientes cuestiones:

Primera

¿Procede el recurso de nulidad?

Segunda

En caso contrario, ¿es justa la sentencia?

Tercera

¿Qué pronunciamiento corresponde dictar?

A la primera cuestión, el juez Dellamónica dice:

Que el recurrente interpuso conjuntamente con el de apelación, recurso de nulidad, y siendo que no ha formulado ningún agravio en sustento de la invalidez anunciada, corresponde declarar desierto dicho recurso (arts. 125, 361, 364, 378 y cc. del CPCC) por cuanto, además, no se advierten vicios o grave defecto que por su carácter de orden público impongan una declaración ex officio por el Tribunal. Así voto.

A la misma cuestión los jueces D. y Barberio expresan análogas razones a las vertidas por el juez preopinante y votan en el mismo sentido.

A la segunda cuestión, el juez Dellamónica dice:

  1. - Que la sentencia dictada en autos hizo lugar a la demanda instaurada, con imposición de costas a los vencidos. Para así decidirlo, el a quo señaló que en la presente causa el Nuevo Banco de Santa Fe S.A. interpuso demanda contra don C.M.ín Galán, doña María L.G.án y don Lucas Miguel Galán, en procura del cobro de la suma de $250.117,61 más intereses, en concepto de saldo del préstamo otorgado por la actora a la firma Productora Alimentaria S.A. en fecha 12.05.2010 y de saldo deudor de la cuenta corriente oportunamente abierta a nombre de la misma sociedad, y que fuera cerrada en fecha 27.05.2011 (por $39.874,23 y $210.243,38, respectivamente), sobre las bases de las fianzas globales otorgadas por los demandados en fechas 22.09.2006 y 07.05.2004 (fs. 41); y que al contestar la demanda los accionados negaron las fianzas y las deudas invocadas por el banco actor, peticionando en definitiva el rechazo de aquellas (fs. 159/160).

    Sostuvo el a quo que la demanda merecía favorable acogimiento toda vez que encontrándose acreditada la autenticidad de las fianzas globales oportunamente otorgadas por los accionados mediante instrumentos que exhiben firmas certificadas notarialmente (copias de fs. 7/12, originales reservados en Secretaría) y la deuda en concepto de saldos del mutuo y de la cuenta corriente que se reclama con sustento en títulos suficientes (pagaré de fecha 12.05.2010, en copia a fs. 21; contrato de cuenta corriente bancaria celebrado en fecha 22.01.2011, en copia a fs. 31, con certificación de saldo a fs. 36), los accionados no habían aportado elementos que acrediten la extinción de esas obligaciones por ellos garantizadas, obligaciones que recuerda el a quo, en su hora fueron declaradas judicialmente como existentes en cabeza de "Productora Alimentaria" -sentencia de fecha 24.04.2012, punto 184, autos "Productora Alimentaria S.A.", expte. 374/2011, Res. N.. 422, Tomo xxiii-, extremo que -concluye- determina forzosamente que corresponda condenarlos al pago de las sumas reclamadas en concepto de capital, con más los intereses pactados respectivamente, aclarando que en el sub judice carece de incidencia el monto reconocido en el aludido proceso concursal, con cita de los arts. 480 C.Com. aplicable al caso y 55 LCQ.

  2. - Que al momento de comparecer ante esta Sede, el recurrente se agravia sosteniendo que la sentencia impugnada hace lugar a la demanda en los términos que resultan de los considerandos, pero que de ellos no surge con nitidez quiénes son las personas condenadas, quedando en claro que no se consigna con certeza en la sentencia a quién se condena, en tanto dice simplemente "a los demandados".

    Así destaca que la base sustentatoria de la demanda conforme se señala a fs. 41 es el saldo adeudado (dos cuotas) de un contrato de mutuo ($39.872,23) y saldo de cuenta corriente ($210.243,38); que no se determina cuál es el número de cuenta ni los rubros que integran el monto reclamado; que siendo sus poderdantes demandados como fiadores, no tenían modo alguno de verificar la certeza del supuesto saldo deudor de la cuenta corriente.

    Agrega que al contestar la demanda en forma clara se especificó que se negaba la autenticidad, eficacia probatoria y relación de estos autos con los documentos acompañados por la actora; que si bien la fianza global glosada a autos consta de certificación no ocurre lo mismo con el pagaré y el supuesto saldo deudor en cuenta corriente, que son instrumentos privados desconocidos por su parte y que no pueden tener valor probatorio sin su reconocimiento; que el a quo se basó en la circunstancia de que existe actuación notarial de certificación de firmas, pero ello ocurre en uno de los casos, que son las actas de fianza, pero ignoró lo principal, que el banco actor no acreditó debidamente los presupuestos de su accionar, soslayando la negativa e impugnación efectuada por los demandados; que la solidaridad a la cual el fiador puede someterse, no le quita a la fianza su carácter de obligación accesoria ni la subsidiariedad de ésta; y que correspondía al Banco emisor del certificado del supuesto saldo deudor en la cuenta corriente bancaria, la acreditación de que es el afianzado el deudor, pues de lo contrario se extendería la potestad de constituir títulos ejecutivos en forma extrema, ampliando el número de obligados y extendiendo tal potestad más alla de los límites que la ley le otorga.

    Refiere que los instrumentos privados, base de la acción, carecen totalmente de trascendencia como documento de la demanda pues se tratan de instrumentos privados que no tienen fecha cierta ni fueron reconocidos por los demandados; que el juzgador no analizó debidamente tal circunstancia, sino que simplemente consignó en la resolución en crisis que los demandados no habían probado lo afirmado en el escrito de responde y en orden a lo prescripto por las normas del onus probandi; que era el actor quien debía justificar los hechos como fundamento de su pretensión, pues a cada litigante les corresponde probar los mismos y las circunstancias en las cuales apoya sus pretensiones o defensas y ello es así porque tal carga se presenta siempre como regla del juicio.

    Señala que en el caso de autos, el certificado de saldo deudor aportado por la actora tendrá valor contra el deudor, pero no contra los fiadores que desconocieron la totalidad del monto reclamado como la validez del mismo; que aún admitiendo que se trata de una obligación solidaria, no por ello se debe dejar de lado el carácter accesorio de la fianza, y de ello surge que el fiador no puede ser considerado como deudor directo de la obligación principal, y además, ésta tiene que ser una obligación válida pues la fianza no puede existir de otra manera; y que habiendo sido desconocida la prueba documental no existe en autos ninguna probanza que justifique el monto reclamado y por ello deberá revocarse la resolución recurrida, rechazando la acción en lo que respecta a sus representados, con costas.

  3. - Que luego, la parte demandada se agravia sosteniendo que del decisorio impugnado no surge con claridad quiénes son las personas condenadas. Tal agravio a mi juicio no merece favorable acogimiento, y ni tampoco la cuestión aparece como mínimamente dudosa, en tanto surge con claridad de la sentencia recurrida, que el a quo hizo lugar a la demanda en los términos que surgían de los considerandos. Así, en una interpretación razonable de lo decidido, debe concluirse que en autos se hizo lugar a la demanda interpuesta por el banco actor por la suma de $250.117,61 más intereses, habiéndose condenado a quienes fueran demandados por el banco actor, quienes no pueden ser otros que los consignados en el punto 1 del considerando, es decir, M.ín Galán, María L.G.án y L.M.G.án.

    En consecuencia, dicho agravio debe ser desestimado.

    3.1.- Así también se agravia que en autos se encuentra probada la fianza global, pero no el mutuo ni el saldo deudor en cuenta corriente.

    Sobre ello, debe aquí señalarse que dentro de sus fundamentos, el a quo sustentó también su decisión en que las obligaciones reclamadas habían sido declaradas judicialmente como existentes en cabeza de la firma "Productora Alimentaria S.A.".

    Que en efecto, tal como lo destacara el a quo, los créditos reclamados en base a los mencionados instrumentos -que aquí se reclama a los fiadores-, fueron objeto de insinuación en los autos "Productora Alimentaria S.A. s/ Concurso Preventivo" (Expte. N° 374/2011) tramitados ante el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 10ma. N.ón de Santa Fe (ver informe individual N° 184 obrante a fs. 3044 de los citados autos que tengo a la vista), mereciendo opinión favorable por parte de la Sindicatura -quien postuló su admisibilidad por la suma de $246.028,42 ($245.978,42 más $50 en concepto de arancel)-, y fueron finalmente declarados admisibles por el juez concursal -hoy juez de la quiebra-, por las sumas precedentementes indicadas, decisión que se basó a partir del análisis de la documentación acompañada y en concordancia con el dictamen de la sindicatura (vid. fs. 3277 vto. del Concurso Preventivo de "Productora Alimentaria S.A.").

    Que asimismo, ambas partes ofrecieron como prueba el Concurso Preventivo de la obligada principal. Así, la actora ofreció a fs. 210 las constancias de dichos autos y todo lo referido a la insinuación y posterior verificación del Nuevo Banco de Santa Fe, y lo propio aconteció con la parte demandada que ofreció dicha prueba documental conforme surge de fs. 214. En ambos casos la prueba fue proveída de conformidad.

    En suma, lo que debe aquí destacarse es que los créditos que aquí se reclaman a los fiadores, guardan identidad con los créditos que fueron declarados admisibles en el concurso preventivo -hoy quiebra- de "Productora Alimentaria S.A.".

    En dicho marco puede advertirse que el banco actor insinuó el saldo por el contrato de mutuo celebrado en fecha 12.05.2010 -cuyo monto original ascendía a la suma de $400.000-, y el saldo deudor de la cuenta corriente N°19529/03, siendo levemente superior el aquí reclamado en tanto el certificado data de fecha 07.06.2011, mientras que el monto aconsejado por el Síndico surge del saldo existente a la fecha de presentación en concurso.

    Habiendo la apelante ofrecido tal prueba documental de donde surge la legitimidad del crédito reclamado, no se advierte por un lado que la parte demandada haya controvertido el valor probatorio que surge de la misma, pero fundamentalmente, y en lo que hace a lo que debe decidirse en esta instancia, es que en definitiva no existió por parte del apelante una crítica concreta a dicho fundamento consignado expresamente por el a quo en su decisión, por lo que cabe tenerlo por conforme con tales afirmaciones contenidas en la sentencia.

    En virtud de ello, el agravio referido a que los créditos que resulten del mutuo y del saldo deudor en cuenta corriente no se encuentran probados, debe ser rechazado.

    3.2.- Por todo lo expuesto, cuanto corresponde en el presente es rechazar el recurso de apelación interpuesto, con imposición de costas a los vencidos (art. 251 CPCC). Así voto.

    A la misma cuestión los jueces D. y Barberio expresan análogas razones a las vertidas por el Juez preopinante y votan en el mismo sentido.

    A la tercera cuestión puesta a consideración del Tribunal, los jueces Dellamónica, D. y B. expresan que, conforme el resultado obtenido al tratar las cuestiones precedentes, corresponde declarar desierto el recurso de nulidad y rechazar el de apelación. Con relación a las costas, se imponen a la parte recurrente conforme el criterio objetivo del vencimiento (art. 251 CPCC).

    Por ello, la SALA TERCERA DE LA CÁMARA DE APELACIÓN EN LO CIVIL Y COMERCIAL,

    RESUELVE: 1) Declarar desierto el recurso de nulidad y rechazar el de apelación. 2) Imponer las costas a la parte recurrente. 3) Los honorarios de la Alzada se liquidarán en la proporción establecida en el art. 19 de la ley 6767, modificada por ley 12.851, oportunidad en que se correrá vista a la Caja Forense.

    I.értese, notifíquese y devuélvanse los autos.-

    DELLAMÓNICA DEPETRIS BARBERIO

    Ortis

    Secretaria

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA