No ceden en Brasil las denuncias: otro ministro, en la mira

RIO DE JANEIRO.- Las http://www.lanacion.com.ar/1414187-ola-de-marchas-contra-la-corrupcion-en-brasil en Brasil ya costaron el cargo a seis de los siete ministros que fueron obligados a dejar el gobierno de Dilma Rousseff. Sin embargo, tras http://www.lanacion.com.ar/1430193-otra-renuncia-por-corrupcion-sacude-a-brasil-cayo-el-ministro-de-trabajo , la presidenta no dio ayer señales de temer el enojo de su base aliada y exigió explicaciones a otro de los miembros de su gabinete sospechado de tráfico de influencias.Luego de que, acorralado por las denuncias, el ministro de Trabajo, Carlos Lupi, presentó anteayer su renuncia, Rousseff pidió a uno de sus más cercanos asesores, el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Fernando Pimentel, que esclarezca las acusaciones que el diario O Globo lanzó en su contra.Según el periódico carioca, después de haber sido alcalde de Belo Horizonte (2002-2009), Pimentel fue consultor de empresas a las que este año se les otorgaron millonarios contratos con ese municipio. La oposición, liderada por el Partido Social Demócrata Brasileño (PSDB), advirtió que detrás de esas labores, por las que el ahora ministro recibió unos 1,2 millones de dólares, se esconde la posibilidad de tráfico de influencias.Aunque Pimentel afirmó que no cometió ninguna acción ilegal, Rousseff le pidió que diera "explicaciones claras", para evitar más sospechas que lo desgasten.Similares acusaciones fueron las que, en mayo pasado, dispararon la caída del entonces jefe de gabinete, Antonio Palocci, uno de los hombres de mayor confianza de la presidenta y ministro de Economía durante el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva.Mientras tanto, la cúpula del Partido Democrático Laborista (PDT), al que pertenece Lupi, afirmó que se mantendrá dentro de la coalición gobernante encabezada por el Partido de los Trabajadores (PT), aunque algunos de sus dirigentes esbozaron una advertencia a la mandataria, quien en lugar de designar a otro político de sus filas frente al Ministerio de Trabajo colocó a un cuadro técnico, el secretario ejecutivo de la cartera, Paulo dos Santos Pinto."Esto depende de Dilma. Yo abogaré por que el partido siga en el gobierno. Ella tiene que medir las consecuencias", indicó el diputado Paulo Pereira da Silva, quien además de ser una de las figuras más importantes dentro del PDT preside la agrupación Fuerza Sindical, la segunda confederación gremial del país.Siete ministros...

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