El negocio del vino atrae a grandes empresarios locales

En tiempos en los que el negocio del vino en la Argentina está asfixiado por un dólar de exportación poco competitivo y costos de producción cada vez más altos, grandes empresarios decidieron invertir fuerte en esta actividad. Así, mientras pequeñas y medianas bodegas se salen del juego, los peces gordos, con más espalda para aguantar los nubarrones de la coyuntura, se meten de lleno con la mira puesta en el largo plazo.Alejandro Bulgheroni compró, entre otras, Argento Wine Company y la bodega Cruz de Piedra; Darío Werthein, Cluster Wines (distribuidora de Cobos, Dominio del Plata y Riglos); Gerardo Cartellone, el emprendimiento enoturístico y bodega garaje A-16; Carlos Miguens, Peñaflor (Las Moras, Trapiche, El Esteco, La Rosa, Santa Ana), y Eduardo Eurnekian, Bodega del Fin del Mundo y NQN.La cuota excéntrica, en tanto, la puso Diete Meier, millonario artista suizo que invirtió US$ 2,5 millones en su bodega Ojo de Vino. Otro peso pesado que anda a la pesca es Cepas Argentinas, el grupo dueño de Gancia, que ya se quedó con Viñas de Orfila y Viniterra, pero se rumorea en el sector que va por más.Las adquisiciones no se quedarán ahí, ya que, como confiaron por lo bajo allegados a estos empresarios, varios de ellos siguen atentos al mercado, a la espera de alguna nueva oportunidad de compra y con importantes proyectos en mente. Sin ir más lejos, Rafael Calderón, representante de Werthein en el sector bodeguero y ex gerente general de Salentein, comentó hace un tiempo, por lo bajo, que "hay un gran proyecto que recién empieza".¿Por qué estos exitosos empresarios entran cuando muchos salen? Alejandro Iglesias, consultor especializado en vinos y sommelier de Club BomVivir, explica que se trata de grupos que pueden tener la paciencia suficiente para esperar que la actividad vuelva a dar sus frutos. "No tienen la urgencia del que necesita el dinero a corto plazo ?analiza?. Tienen la espalda para bancar el negocio y la inteligencia empresarial que otras bodegas no tienen."Esta tendencia se encuadra en un escenario en el que, como comenta Rafael Squasini, director comercial y dueño de la bodega Dante Robino, la vitivinicultura local vira hacia una concentración. "Es algo que en todos los países del Nuevo Mundo ya se dio, pero que acá todavía no se había producido", acota. Hoy, el 80% de las ventas de vino argentino las hacen cinco grandes grupos.La industria del vino es de escala, por eso...

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