Mientras el Estado toma nueva deuda, las empresas apuestan a desendeudarse

 
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Suena paradójico, pero mientras el sector público utilizó en 2016 la reapertura del mercado global de capitales -consecuencia directa del acuerdo por la deuda que se mantenía impaga- para endeudarse y financiar por esa vía su elevado déficit, el sector privado lo aprovechó para desendeudarse.

La conclusión surge de comparar el comportamiento que, con las condiciones financieras normalizadas, tuvieron la deuda pública y la privada en moneda extranjera durante el último año.

Según los datos del balance de pagos (Indec) y el informe sobre deuda externa del sector privado (del BCRA), la deuda externa total argentina (pública y privada) creció de 170.414 millones de dólares a 192.462 millones, lo que supone un aumento del 13%, básicamente alentado por el incremento en casi US$ 26.000 millones (o 25%) que mostró en el período el pasivo público (llegó a US$ 127.447 millones), algo que se contrapuso con la reducción en unos US$ 4300 millones (7%) de la deuda privada.

El mayor incremento en la deuda pública devino del reconocimiento de lo adeudado a los bonistas que estaban en default (lo que se saldó emitiendo títulos por US$ 16.500 millones) y de lo emitido para cubrir el déficit fiscal, lo que hizo que mientras los pasivos pactados con organismos internacionales (fueron de US$ 33.726 millones a US$ 32.578 millones), con acreedores oficiales (pasaron de US$ 7737 millones a US$ 6249 millones) o bancos comerciales (de 1451 a 1596 millones) cayeron o se mantuvieron estables, las obligaciones contraídas mediante la emisión de bonos saltaran de US$ 42.650 millones a US$ 78.252 millones.

Mientras esto ocurría, las empresas iniciaron un proceso de desendeudamiento, básicamente comercial, que las llevó a reducir en US$ 8300 millones un pasivo que se había abultado en los últimos tiempos por las restricciones que encontraban para girar divisas al exterior ante la vigencia del cepo.

Las empresas argentinas cancelaron deuda por anticipos y prefinanciaciones de exportaciones de bienes por US$ 803 millones (la reemplazaron por otra tomada en bancos locales, a medida que estos recuperaron liquidez en divisas y pasaron a ofrecer tasas cada vez más bajas para este tipo de préstamos), por obligaciones asumidas por importaciones de bienes por US$ 4294 millones en el año y otras contraídas por la contratación de servicios, por US$ 2852 millones.

A la vez, aprovecharon la reapertura del mercado internacional de capitales y el acceso a crédito a tasas más bajas y...

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