¿Quién mató a María Marta?: un perro robado, policías que nunca testificaron y otras incógnitas de un crimen impune

Prueba claveEl "pituto" era una balaTodos los móvilesTres motivos para un crimenLa caja faltantePresunto botín del asesinoLa lluvia obligó a interrumpir el partido de tenis que María Marta García Belsunce jugaba con su amiga y vecina Viviana Binello en la cancha Nº 1 del country Carmel, de Pilar. Por eso, regresó a su casa antes de la hora a la que solía hacerlo. Entró por la puerta principal del chalet que compartía con su esposo, Carlos Carrascosa, y dejó la campera en el pasamanos de la escalera. Subió al baño en suite de la planta alta para ducharse y estar lista para la sesión de masajes que se aplicaba todos los domingos. Entre la escalera y el baño la atacaron. Hubo una pelea. Ella intentó evitar que quien le apuntaba con un arma le disparara. La golpearon tres veces en la cara, en la frente y en una oreja. Después de casi tres minutos de lucha, le gatillaron seis tiros con un revólver calibre 32. Un proyectil le rozó el cráneo; los otros cinco los recibió todos en la sien. El asesino abandonó la vivienda sin que nadie lo viera. Nadie escuchó los estampidos de los disparos. Eran las 18.35 del 27 de octubre de 2002 y comenzaba el misterio por el asesinato en el country. Un crimen conmocionante, aún inextricable.Pasaron 16 años. El caso sigue impune y, además, en el extenso proceso judicial subsisten líneas de investigación contrapuestas. A principios de este mes, la Suprema Corte de Justicia bonaerense confirmó la absolución de Carrascosa. Familiares de la víctima y del viudo, a partir de esa sentencia, piden que se revoque la condena que pesa sobre ellos por el presunto encubrimiento del crimen.No obstante, el subprocurador general, Juan Ángel de Oliveira, presentó un recurso extraordinario federal para que la Corte Suprema de Justicia de la Nación revise el fallo. No se rinde.Curiosamente, los fiscales de San Isidro que se hicieron cargo de la nueva investigación avanzan con la acusación con una hipótesis que tiene a Nicolás Pachelo, exvecino del country, y a dos vigiladores que hace 16 años trabajaban en Carmel como presuntos responsables del homicidio. El curso del caso sigue una parábola: los primeros acusados fueron los familiares de la víctima; ahora, la Justicia señala al sospechoso al que los deudos de María Marta apuntaron desde un principio.Carrascosa había sido condenado a prisión perpetua por tres jueces de la Cámara de Casación Penal bonaerense que, sin escuchar a ninguno de los testigos que declararon en el juicio oral...

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