Macri trajo las diez plagas de Egipto

Nunca me había pasado lo de este verano: me tomé vacaciones, pero no descansé nada. Imposible descansar en la Argentina de Macri, un país con calores propios del infierno, incendios forestales, ríos que arrastran camalotes llenos de víboras y otros animales espantosos, e invadido por el dengue y el zika. Nos están cayendo las diez plagas de Egipto, señal inequívoca de que los cielos han decidido castigarnos por no haber votado a Scioli, que era votar a Cristina, que es la amiga del Papa, que es el único que nos podía salvar de las plagas.

Imposible descansar cuando uno se entera de que Macri ha decidido desactivar la flota de aviones presidenciales. Un horror. Para que se entienda, hay tres clases de países: los pobres, que no tienen esa clase de aviones; los ricos, que tienen uno o dos, y nosotros, que tenemos cinco. Cuando Cristina iba a los foros internacionales, tipos como Obama comentaban por lo bajo, deslumbrados: "Miren, ésa es la señora de los cinco aviones". Reconozco que cinco parece mucho, pero ojo, porque de pronto tenés una familia como los Kirchner, en la que la agenda de Cris no siempre coincidía con la de Máximo, la de Florencia o la de Hebe, y no hay flota que alcance. En cualquier caso, lo de Macri es intolerable. ¡Se fue a Davos en un avión de línea! ¡Mezclado con la gente! Un presidente tiene que dormir bien en los vuelos, y mirá si al lado le toca un gordito que ronca o un bebe que llora. Si esta política de austeridad sigue en pie, nos ahorraremos unos cuantos millones de dólares por año, pero a un costo altísimo: Obama dejará de envidiarnos.

Hablando de Davos, ése fue otro de los temas que petardearon mis vacaciones. ¿Qué es eso de llevar a Massa? Por definición de nuestros padres fundadores (Néstor y Cristina), los opositores son golpistas y hay que caerles con todo el peso de la ley. Digamos, con la SIDE, la AFIP, Télam y la cadena de medios propios. Que Mauricio no se haga el democrático. Sabemos bien que es la derecha apátrida y represora. De hecho, lo de Davos fue un escándalo. Presidentes, primeros ministros, cancilleres, grandes empresarios?, todos hacían cola para poder tener 15 minutos de charla con Macri, convertido en la gran estrella del foro por una simple razón: puso el país en venta por dos mangos y fue ahí a escuchar ofertas.

Por supuesto, se entrevistó con los mercaderes del Fondo Monetario Internacional, que seguramente quieren pagar un mango por la Argentina. Dos les parece mucho. Me van a decir...

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