De los lectores: cartas & mails

 
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Carta de la semanaYo también lo sufríHace 50 años sufrí un abuso. Yo tenía 17 años. Ese episodio marcó mi vida. Psicoterapia mediante, logré salir adelante, reponerme, animarme a entablar relaciones sanas, no violentas. Pero cada vez que escucho un testimonio como el de Thelma Fardin, o leo una noticia sobre violaciones, se me eriza la piel y se me estruja el corazón. Y lloro, por las víctimas y también por mí. Revivo esa circunstancia atroz, nauseabunda, en la que una mujer deja de ser dueña de su cuerpo, para convertirse en un objeto a merced del otro.Hoy celebro y aplaudo el coraje de las mujeres que no se callan. A mí me costó mucho hablar de esto, porque lo perverso de la situación es que se revierte la culpa, de modo que la víctima siente vergüenza por lo padecido, como si fuera en parte responsable de lo sucedido. Hoy siento que las mujeres nos estamos pariendo a nosotras mismas. Con dolor, es cierto, mucho dolor, sin anestesia, pero con una valentía a prueba de balas. No nos callamos más. Denunciamos públicamente, porque es nuestro derecho y nuestra obligación. Por nosotras y por las compañeras que no tienen voz, que no se animan. Esta flamante sororidad me produce una enorme empatía y admiración.Orgullosa de ser mujer hoy en la Argentina.Irene Bianchimailto:irenebeatrizbianchi@hotmail.comDaño a la JusticiaCon su tobillera electrónica, Boudou entra y sale de las cárceles arrastrando indignidades y condenas. Buscando cualquier resquicio para eludirlas, valiéndose de un ejército de letrados de primera línea que bailotean entre un tribunal y otro a la espera del sorteo que les resulte más favorable.Estos letrados cuentan con informaciones preferenciales sobre cómo y cuándo entrar en acción. Como lo hicieron ahora, aprovechando el ascenso del juez Bertuzzi y la subrogancia caída en manos de la jueza Adriana Palliotti, que en coincidencia con el voto en disidencia que ya había efectuado la jueza Iñíguez (en el fallo condenatorio de cuatro meses atrás), por mayoría, definieron que Boudou ya no representaba un riesgo para interferir con la Justicia, pues ya finalizó el período de instrucción. ¿No pensaron que alguien que desde muy joven hacía todo tipo de triquiñuelas, que adulteró el boleto de compra de un auto para no darle la mitad de la venta que le correspondía a su exmujer, que dio como domicilio un médano para no ser alcanzado por la Justicia, es imposible que piense en actuar a derecho? ¿El mismo que fue inhabilitado a perpetuidad...

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