Jugar como un inversor pasivo en 2015 puede llegar a costar muy caro

 
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Esta semana fue intensa, lo que se puede tomar como un anticipo de lo que se espera para los próximos meses. Los mercados externos se comportaron de forma similar a una montaña rusa. El comportamiento del SyP500 nos sirve como ejemplo; el índice que cerró 2014 en máximos, cayó en las primeras ruedas más de 100 puntos y disparó su volatilidad nuevamente arriba del 20%, para entre miércoles y jueves subirse a una "ola" de optimismo temporal, que no tardó otra vez en ponerse en duda el viernes. Todo en sólo una semana.

El comienzo del año parece convalidar las proyecciones que apuntan a un mercado que no cambió su tendencia de fondo -las estimaciones hablan de un SyP500 a fin de 2015 de entre 2100/2300 puntos-, aunque se entiende que la podrá poner bajo prueba en más de una oportunidad. La cautela será así mayor, como también el inversor deberá entender que será un año en que necesitará estar espabilado. Ser un inversor pasivo, en 2015, puede costar caro.

Los principales drivers de corto vinieron de la coyuntura externa, mientras que en lo propio parece desvanecerse cada vez más la posibilidad de un acuerdo con los holdouts en los próximos meses. Las posiciones del Gobierno y los fondos siguen muy abiertas, y la probabilidad de un acercamiento hoy es baja. No hay dudas de que las negociaciones con los holdouts son políticamente sensibles, y hasta se reafirma que el éxito relativo de las medidas adoptadas para mejorar el outlook de las reservas internacionales y bajar las expectativas de devaluación, llevan a disminuir aún más los incentivos a un cambio en la posición de un gobierno en transición.

Nadie en este marco cree que la Argentina avanzará realmente este año en solucionar los desequilibrios macro que existen, por lo que el mercado seguirá optando por refugiarse en las expectativas de cambio político, algo que usará como "motor" según los análisis que incluso llegan del exterior. Claro está, igualmente esto no evitará que el dólar y las variables monetarias en general se mantengan bajo monitoreo constante por parte de los inversores.

Habrá además que sumar la coyuntura externa. Hoy, aun cuando los mercados financieros internacionales permanezcan prácticamente cerrados al país, no podemos evitar acoplarnos a lo que sucede en las principales plazas -y que afecta lógicamente a emergentes-. En...

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