La impunidad como costumbre

 
EXTRACTO GRATUITO

Pocos días atrás nos referimos desde estas columnas a la impunidad que ha coronado a dos casos emblemáticos de corrupción, como Skanska y el contrabando de armas del Ejército a Croacia y Ecuador. Ahora nos encontramos ante lo que también podría ser una operación o un grosero error legislativo que asombrosamente beneficia a Claudio Uberti en el caso de la valija con 790.000 dólares secuestrada en 2007 al ciudadano venezolano Guido Antonini Wilson en el aeroparque metropolitano.Se trata, ni más ni menos, que de la desaparición de un delito del Código Penal, el de lavado de dinero agravado, cuando se reformó hace pocos meses la ley de lavado. El Congreso la sancionó el 21 de junio último con el voto de todos los bloques, pero en el nuevo texto no se incluía, como antes, el lavado agravado cuando el blanqueo de activos lo realiza un funcionario público.En una resolución del 5 del corriente mes, el juez en lo penal económico Marcelo Aguinsky rechazó los planteos de la defensa de Uberti, ex titular del Organo de Control de Concesiones Viales (Occovi) y una especie de embajador paralelo del kirchnerismo en Venezuela.Sin embargo, el juez destacó en su texto que la nueva ley, aprobada debido a las presiones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), suprimió de hecho el agravante en que se incurre cuando quien blanquea es funcionario público. Con ese agravante, la pena máxima era de seis años. Sin éste, como ocurre actualmente, sólo queda el lavado simple, que conlleva una pena máxima de tres años, pero este delito estaría prescripto para Uberti por el paso del tiempo, y así lo ha planteado su defensa.En su resolución, Aguinsky solicitó al Congreso que vuelva a incorporar el agravante. Sin embargo, el mal ya está hecho y probablemente se imponga en las instancias superiores el principio del derecho penal de...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA