Gustavo Grobocopatel, tras la oportunidad perdida

 
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Gustavo Grobocopatel recién terminó de leer El hombre que amaba a los perros y ahora se prepara para Carl Jung y algunos ensayos de Octavio Paz. Si bien lidera un grupo que tuvo ventas por US$ 900 millones en 2014 a través de sus operaciones en la Argentina, Uruguay y Paraguay, está muy lejos del título de "rey de la soja" con el que se acostumbró a convivir. "No soy yo y distrae al interlocutor", responde terminante. Ingeniero agrónomo, músico y nieto de inmigrantes ucranianos, suele estar conectado 24 horas pero no transmite el estrés de quien vive de esa forma. "No tengo rollos con el poder, no me pesa ni creo que lo tenga, tampoco lo necesito. Es algo pasajero y en general no es buena compañía", resume ante la pregunta de LA NACION. En esa línea agrega que lo que más le preocupa de la Argentina es que "seamos una sociedad que prefiera tener razón a aprender".

La estabilidad macroeconómica, la integración regional y global y la inversión de bienes públicos de calidad, entre los que aparecen la educación, la salud, la seguridad e infraestructura, son para él los temas económicos que requieren más rápida resolución. También los incentivos para crear empresas locales de proyección internacional, integradas a pymes en diferentes segmentos de la economía.

Su tono es bajo y el ritmo, pausado. Mira a los ojos cuando habla y le gusta escuchar las opiniones más disímiles. Si bien aprendió desde chico que en el campo no hay horarios, siempre llega diez minutos antes de cada reunión y reparte su vida entre Buenos Aires, Carlos Casares (sede central del grupo) y las más insólitas ciudades del mundo en las que se conecta con los viajes y se desconecta de la agenda local. El grupo que lidera está en plena transformación: hoy es una empresa más concentrada en servicios que en la producción, integrada en la agroindustria, y con foco en la investigación y el desarrollo (IyD).

–¿Cómo impacta la caída de los valores de la soja?

?Tiene varios impactos. En la macro, con menores exportaciones y menor recaudación. En la micro, con productores endeudándose o con quebrantos, menores inversiones en tecnología y en capital, desincentivos, entre otros. Sin embargo, creo que focalizarnos en los precios exclusivamente es un error ya que son dados por el mercado internacional. Tenemos que poner foco en las políticas que permitan seguir con sustentabilidad económica, social y ambiental. Si estresamos al sistema y no reaccionamos a tiempo con las...

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