Griesa ayudó a Cristina más de lo que pidió el Papa

 
EXTRACTO GRATUITO

Fue la que advirtió acerca de la intención de Cristina Kirchner de "malvinizar" la con los bonistas que no aceptaron los canjes de deuda. Pero, en estos días, pareciera ser que el papel del fracasado Leopoldo Fortunato Galtieri lo asumió el juez Thomas Griesa. Fue el fallecido militar quien en 1982 con sus desafortunadas y temerarias decisiones confrontativas terminó por hacer renacer la agónica estrella de una líder política en decadencia: la Dama de Hierro, Margaret Thatcher.

Griesa llevó a la Presidenta al terreno que más le gusta y que mejor maneja: el de la confrontación a todo o nada. El juez acaba de autorizar otra vez al banco Citi a que pague los bonos que surgieron de los canjes y que fueron emitidos bajo legislación argentina. Y anticipó la autorización para junio próximo.

Primero, con sus negativas o tentativas, permitió a la Presidenta refugiarse en el nacionalismo de "patria o buitres". No hay duda de que esta batalla en el terreno político y mediático la ganó el Gobierno. Que además sumó puntos para sus argumentos de que detrás de las decisiones de la justicia norteamericana se esconden oscuros intereses políticos y económicos. Bastó con amenazarlos con quitarle la licencia al Citi en la Argentina.

¿Cómo entender, si no, las marchas y contramarchas del juez? Que se puede pagar, que no, que sí, que por esta vez. Una decisión ajustada a derecho no puede tener tantas revisiones de ocasión. ¿O sí?

Fue Polack, no el mediador designado por Griesa, Dan Pollack, sino el excelente pediatra argentino, Norberto, quien enseñó hace dos décadas a este cronista cómo conducirse con los hijos pequeños: "Si va a decir que sí, hágalo de entrada; no diga «no» para luego, ante la insistencia, ceder. El mensaje es confuso". Es un recuerdo más o menos literal.

Este argumento tan sencillo y certero para quien debe administrar la autoridad doméstica no le ha llegado, parece, a Griesa para casos de mucha mayor trascendencia.

En el Ministerio de Economía y en el Banco Central creen que Griesa juega un partido político. Y las últimas actitudes del juez les servirán de argumento. Habían previsto que tendría que retroceder y autorizar los pagos. Y que también deberá hacerlo con la jurisdicción inglesa, para no entrar en un conflicto de impredecibles consecuencias entre los tribunales de dos países socios y aliados.

Así, creen cerca de Alejandro Vanoli y de Axel Kicillof, la Argentina podrá volver a colocar bonos en la Argentina y en Europa, en la...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA