Expoagro 2017: un nuevo salto para la competitividad del campo

 
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Si la 2016 marcó el inicio de la recuperación del mercado de maquinaria agrícola y del sector en general, con operaciones que rondaron los $ 8000 millones durante la muestra, la edición 2017, que se hará entre el martes y el viernes próximo en el kilómetro 225 de la ruta 9, en San Nicolás, va camino a ser la exposición de las máquinas inteligentes, consolidando tendencias que no tienen vuelta atrás ya sea en los rubros de siembra, pulverización y cosecha o el uso de drones, entre otras herramientas.

Sensores, autorregulación, autoguías, máquinas robots, procesamiento de datos que quedan disponibles en la web para su aprovechamiento, son algunos de los conceptos que se han ido haciendo música para los oídos de los productores.

Algunos familiarizaron esos conceptos más rápido que otros, dieron un paso más, tomaron las tecnologías y la prueba está en su nivel de uso ante necesidades concretas, como puede ser la problemática por malezas con sensores en tiempo real o para tener siembras más precisas con pilotos automáticos. Según datos del consultor Andrés Méndez, en sensores para control de malezas en tiempo real, como weed it y weed seeker, el año pasado se vendieron más de 120 equipos, contra 80 de 2015. Además, en pilotos automáticos se comercializaron más de 2400 equipos, entre los de empresas del rubro y los que vienen con las cosechadoras y tractores nuevos, versus 1000 de 2015.

Se habla de máquinas inteligentes en un claro cambio de contexto para el sector. En rigor, de acuerdo a los datos del Indec, la maquinaria agrícola alcanzó una facturación de $ 19.385 millones en 2016, un 105,8% más que en 2015. Y el inicio de 2017 encontró a las empresas con un estimado de 10% más de ventas y con la particularidad de firmas como Agrometal trabajando en enero por la mayor demanda cuando habitualmente cerraba su fábrica en esa época del año.

"En todos los rubros, la tendencia es seguir creciendo en equipos de mayor capacidad operativa y con mayor equipamiento electrónico, mejores sensores activos y pasivos en las máquinas, mayores y mejores software que las hacen autónomas frente a la toma de datos y adaptación de autorregulación, por ejemplo con sensores de presencia o no de malezas, variaciones del suelo en la siembra, cambios de humedad del grano en la cosecha, cambio de la temperatura, humedad relativa o velocidad del viento para la aplicación de agroquímicos", graficó a LA NACION Mario Bragachini, especialista del INTA Manfredi...

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