La entrega de Furious Key merece aplauso, medalla y beso

 
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Hay que inventar un premio para darle a Furious Key, el magnífico caballo de Alfredo Camogli, ganador, ayer, por decimoséptima vez en su campaña. Hay que hacerlo ya mismo. Por ejemplo, un premio al favorito que siempre defiende la plata del público, incluso en sus derrotas, pues cuando Furious Key no paga a ganador lo hace a placé.

Un galardón a la permanencia en el marcador, sin necesidad de buscarle compañeros de terna. Además de sus victorias, tiene diez segundos y cuatro terceros puestos. Un reconocimiento al espíritu guerrero, pues eso es el hijo de Key Deputy en una madre por Farnesio nacido en El Alfalfar.

Ahora, le ganó ayer por tres cuartos de cuerpo a Johan Song, trabajando la victoria durante toda la recta final. Al principio no se lo vió muy ágil, pero nunca le faltó vocación ganadora cuando tuvo que salir a buscar al puntero Fotochart, en los 300 metros, y pelear con Peten Itzá, el ganador de una Polla .

"Se cansó un poquito arriba; lo atribuyo a que no corría desde hace un mes. Ese día sangró mucho en La Plata y para cuidarlo le hicimos un entrenamiento tranquilo. Está un poco más pesado y perdió velocidad. Pero en la que viene estará mejor", dijo su dueño.

Furious Key peso ayer 537 kilos y pudo correr con furosemida al ser el especial Un Clásico una carrera condicional donde se admite aquel diurético que impide el sangrado.

Camogli tiene a Key Deputy en el haras, por lo que dice que se le complicaría sacarle yeguas para darle a otro semental. "Furious sería buen padrillo en cualquier haras; tiene un gran cuento: ganó desde los 800 a los 2000 metros; pasto, arena, grupos. Además tiene un físico tremendo. Seguro que también preña bien. Con Key Deputy en casa, tengo al mejor. Le ponés una oveja y te da un caballo de carrera", apunta.

Johan Song, el segundo de ayer, venía de ganar tres carreras seguidas y cambió la seguidilla por un placé al anca de...

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