Los enredos de Macri y Massa, impensables aliados del oficialismo

 
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Daniel Scioli se regocija a medida que crece la pugna entre Mauricio Macri y Sergio Massa. "Mientras ellos pelean por el segundo puesto, yo estoy abocado al desarrollo del país", afirma el gobernador bonaerense. Se siente tranquilo y confiado en que, finalmente, superará el 40 por ciento de los votos el domingo 25 y que su más inmediato perseguidor quedará a más de diez puntos de distancia, gracias a la atomización opositora. Definitivamente, no parece apurado por marcar en su discurso diferencias respecto de Cristina Kirchner, pese a que probablemente le permitirían cosechar el puñado de votos independientes capaz de garantizarle la victoria en la primera vuelta. No lo cree necesario. Supone que le basta con pequeños gestos, como sentar a su lado al gobernador salteño Juan Manuel Urtubey en el coloquio de IDEA, para despertar algo de confianza en el mundo empresarial. Y que, para ganar las elecciones, no hay mejor aliado que sus propios contrincantes.

Parece mentira que, con tan poco, el candidato presidencial del Frente para la Victoria pueda estar tan cerca de imponerse en la primera vuelta y de aventar el impredecible fantasma del ballottage. La alternativa podría sonar insólita, pero es bien probable: que tras ver disminuido su caudal electoral en la provincia que gobierna desde el 55% hasta alrededor del 40% en los últimos cuatro años, Scioli termine venciendo a dos postulantes de centroderecha, con más coincidencias que diferencias, y que juntos suman más del 50% de los sufragios.

En caso de lograr su objetivo, Scioli debería rendirle un inesperado homenaje a Carlos Menem. Su victoria sería el fruto de un sistema electoral absolutamente sui generis que aprobaron los convencionales constituyentes de 1994 a instancias del caudillo riojano que por entonces buscaba su reelección como presidente de la Nación. En la práctica, el candidato del oficialismo se parece mucho al Menem que en 1989 le ganó la pulseada por llegar a la Casa Rosada a Eduardo Angeloz. Basa su propuesta electoral en unas pocas palabras, como desarrollo y previsibilidad, y esta suerte de menemismo...

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