Directores de colegio: tironeados entre educar y gestionar, no importa el contexto

 
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"Los días nunca son iguales, no hay monotonía y sí una multiplicidad de cosas que atender. Y tenés que lidiar con que el tiempo no te alcanza", dice Patricia Peña, directora de secundaria de la Escuela Monseñor Enrique Angelelli, ubicada a dos cuadras del barrio Mitre, en Saavedra.

Su realidad es la misma que viven los directores secundarios de todo el país, independientemente de la geografía o el contexto en el que estén insertos. Porque el cargo, en sí mismo, trae aparejados varios desafíos que les son comunes: la soledad de su tarea; la sobrecarga de temas administrativos; el no poder priorizar sus tareas pedagógicas por tener que atender lo urgente, y lidiar con la rotación y el ausentismo de los docentes, entre otras cosas.

Más allá del conflicto por los salarios docentes y los debates en relación a la calidad educativa, existe la certeza de que, para que una escuela funcione, es necesario que tenga un buen director a cargo.

"Para mejorar una escuela uno de los actores principales es el director. Casi todos los interlocutores del sistema educativo y las investigaciones internacionales saben que esto es así", dice María Eugenia Podestá, de la Escuela de Educación de la Universidad de San Andrés.

Convencidos de esta premisa, esta institución y varias organizaciones, como Cimientos, el Centro de Estudios en Políticas Públicas (CEPP) y Educar2050, están llevando adelante espacios de capacitación y aprendizaje orientados, exclusivamente, a los directores.

Capacitación entre pares

"Hay situaciones que son parecidas en todas las escuelas. El año pasado armamos un movimiento que se llama Gesta, con directores de escuelas privadas y estatales de zona norte para capacitar a otros directores de escuelas públicas de Junín, de forma horizontal. Y nos encontramos con muchas más similitudes de las que creíamos, y vimos que podían dialogar sin problemas. Las problemáticas comunes eran la relación con las familias, el ausentismo, las normas de la escuela y la rotación de maestros", dice Gustavo Iaies, director de CEPP.

Alberto Croce, director ejecutivo de la Fundación Voz, va más allá del rol del director y señala la importancia de que logre formar un equipo directivo de calidad. "Ése es su primer desafío para que no todo recaiga en él", explica, poniendo el foco en otra de las características que remarcan los directores: la soledad de la tarea.

"En la mayoría de las escuelas, el director está muy solo y tienen organigramas muy achatados. Tiene montón...

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