Desafíos mafiosos al Gobierno

No es extraño que, a medida que crece el cerco judicial que lo compromete cada vez más, Hugo Moyano redoble su apuesta y extreme su enfrentamiento con el Gobierno, al que acusa de haber montado en su contra una persecución política y de hostigarlo para asustar a los otros gremios.Como es bien sabido por el abuso que se ha hecho del término, son muchos los que esgrimen ser víctimas de una "persecución política" para disimular que quien en realidad los persigue no es la política sino la Justicia con el peso de las pruebas con que cuenta.La actitud desafiante y patoteril del clan Moyano también se aprecia en su absoluto desprecio por la legalidad y las normas, por ejemplo, al desacatar la conciliación obligatoria. Por desgracia, idéntica actitud es asumida por otros gremios.Cuando, recientemente, el Ministerio de Trabajo aplicó al gremio de los camioneros una multa millonaria por no haber cumplido una conciliación obligatoria que instaba al sindicato a suspender una huelga, Moyano rechazó pagarla. Paralelamente, la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) aplicó una multa a la Obra Social de Camioneros (Oschoca) debido a irregularidades registradas en los exámenes psicofísicos a los que deben someterse los choferes para obtener su habilitación.La diputada Graciela Ocaña (Cambiemos) ha denunciado con valentía que Moyano desvía fondos de la salud de los trabajadores del gremio a empresas de su esposa, Liliana Zulet, que son grandes proveedoras de Oschoca, en particular Iarai SA, que operaría como empresa gerenciadora.Moyano se ha propuesto no pagar la multa del Ministerio de Trabajo y apelarla, cuando el procedimiento debe ser el inverso: primero pagar y luego apelar. "Si se llevan todo ese dinero, nos quiebran la obra social. Voy a llevar a todos los enfermos a la puerta del ministerio para ver si los atiende [el ministro de Trabajo, Jorge] Triaca", amenazó el jerarca sindical, tal vez sin tener muy presente que la crítica situación económica de Oschoca viene de antes, ni los enormes costos que al país le generan sus medidas de fuerza.La multa es consecuencia de otra grave actitud de Moyano, como fue desconocer la conciliación obligatoria. Como en tantos otros órdenes, se podrá estar o no de acuerdo con lo que resuelven los funcionarios, pero un principio básico de la vida en democracia es respetar las normas y no alzarse contra ellas. Como sostuvo Triaca, nadie está por encima de la ley, "ni...

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