Por derecha y por izquierda

El enorme heredado y reprimido con impuestos y altísimas tasas de interés no nació de un repollo ni fue magia. Es fiel reflejo de nuestra compleja mentalidad criolla. Para usar una expresión callejera, se expandió "por derecha" y también "por izquierda"."Por derecha" se subieron al carro presupuestario quienes tienen empleos en los tres poderes del Estado nacional, provincial y municipal. Quienes se jubilaron con aportes o sin ellos; los pensionados variopintos; los titulares de AUH y quienes reciben planes sociales. Nada, ni a nadie para recriminar, todos argentinos comunes y corrientes que tomaron lo que se daba. Así se ha configurado la matriz ocupacional de la Argentina, con sus millones de personas en distintas oficinas públicas o cobrando transferencias sociales para subsistir."Por izquierda", en cambio, se desfondaron las cuentas de vialidad, obras públicas, energía y transporte con licitaciones arregladas, sobreprecios escandalosos, retornos a funcionarios y ganancias inmorales a empresarios corruptos. Estos pagos fueron hechos "por izquierda", pero a favor de la derecha, si imaginamos a esos contratistas sentados a la diestra, como girondinos de 1789. Se estima que los sobreprecios acumulados en 12 años de kirchnerismo ascienden a 45.000 millones de dólares. Evidentemente, gente conservadora.A la inversa, "por derecha", pero beneficiando a la izquierda, se pagaron casi 20.000 indemnizaciones a víctimas del terrorismo de Estado bajo las leyes reparatorias, por un total de casi 2500 millones de dólares. Entre los beneficiarios estuvieron, por ejemplo, los parientes de los 12 montoneros muertos al atacar el Regimiento de Infantería de Formosa (1975) y no los padres o hermanos de los 12 conscriptos que perdieron su vida en la defensa. Esto ya ha dado lugar a nuevos y justos reclamos."Por derecha", la Argentina pagó 17.000 millones de dólares a holdouts y por fallos adversos en el tribunal arbitral del Banco Mundial (Ciadi). Tiene aún contingencias de 4500 millones, por la expropiación de YPF; por la manipulación del cálculo del PBI (Indec), que afectaba los bonos ligados al crecimiento y otras confiscaciones. Se trata de reclamos por negocios espurios ("por izquierda") o impericia de funcionarios como el juicio del fondo Burford Capital contra la Nación, fruto del turbio acuerdo entre Néstor Kirchner y la familia Eskenazi, por la estatización de YPF, sin extender la oferta de compra a los accionistas minoritarios. Se estima que la...

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