Comodoro Py espía la lista negra

 
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Aquella famosa lista negra de 562 nombres que, cada tanto, en reuniones privadas, dice en broma tener en mente, cobró relevancia después del triunfo del Gobierno en las últimas elecciones. Es una nómina de dirigentes a quienes el Presidente suele atribuirles parte del atraso argentino y la dificultad de un cambio cultural. "Si los pusiéramos en un cohete a la Luna, el país cambiaría tanto", llegó a decir en confianza, según consignó hace dos meses el periodista Marcelo Cantón.

En la intimidad, alejado de sus asesores comunicacionales, Macri acostumbra ser políticamente incorrecto. Quienes lo conocen lo han escuchado repetir varias veces aquella metáfora aeroespacial y, según la cercanía del confidente, incluso hasta nombres propios. Un día, durante un festejo de cumpleaños, todavía con Eduardo Freiler en la Sala I de la Cámara Federal, el Presidente se lo nombró a quemarropa a un empresario que estaba entre los invitados. "Yo sé que es amigo tuyo, pero no puede ser que siga siendo camarista", le dijo, y el empresario murmuró una respuesta de compromiso. Relaciones incómodas que proliferan últimamente en el círculo rojo, cantera inagotable de esa lista de 562 caídos en desgracia.

La Justicia ocupa un lugar decisivo en la depuración que anhela Macri. Una de las razones es económica: si lo que pretende son inversiones de largo plazo, lo menos que le pedirán las corporaciones es que aquí se cumpla la ley. Es seguramente el motivo que encontró para no mover de lugar la reunión de Finanzas y Bancos Centrales del Grupo de los 20, que empezó ayer nada menos que en Bariloche, en las narices del grupo Resistencia Ancestral Mapuche (RAM), y a la que se agregará en dos semanas un encuentro de tres días en el Llao Llao. "No van a llevar a la Argentina a la agenda de violencia", dijo esta semana el Presidente sobre el conflicto en Villa Mascardi, predio turístico que sigue convulsionado por la muerte del activista Rafael Nahuel en un desalojo de Prefectura. Y otro test interesante podría arrancar este jueves, si el Gobierno decide no renovarle la licencia a OCA, una empresa investigada por haberse quedado con aportes patronales de sus empleados y, al mismo tiempo, de inmejorable relación con los Moyano, que anticiparon que protestarán en la calle si se cierra esa fuente de trabajo.

No hay capital sin garantías. En los países que tienen desarrollados los créditos hipotecarios, por ejemplo, el sistema funciona porque la ley protege al que presta...

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