El comité ejecutivo debería ir a Avellaneda

Los dirigentes del fútbol argentino suelen quejarse de la falta de solidaridad de sus pares; de que priman las voluntades particulares por sobre los males comunes que afectan a los clubes. La avanzada de los violentos en Independiente y el pedido de apoyo de su presidente, Javier Cantero, ponen al Comité Ejecutivo de la AFA ante una oportunidad histórica: dejar de pensar, por una vez, en si la pelota entra o no en el arco rival y encolumnarse detrás de la verdadera lucha contra las barrabravas.Para completar el apoyo hacia el máximo dirigente de los Rojos, la reunión del próximo martes debería cambiar de sede. A más de un dirigente le vendría bárbaro dejar la confortable sala de reuniones del edificio de la calle Viamonte y empaparse de la realidad que vive Cantero. Para eso, nada mejor que trasladar el cónclave a las oficinas del estadio Libertadores de América. El mensaje sería claro: el presidente de Independiente tendría una muestra cabal y contundente de que no está solo. ¿O acaso no...

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