Citan a Bonafini por una apropiación millonaria

 
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Hebe de Bonafini deberá volver a Tribunales como acusada y podría sumar su segundo procesamiento vinculado al programa "Sueños Compartidos". La Justicia ordenó indagarla por la presunta apropiación -y desaparición- de al menos $ 46,1 millones en aportes jubilatorios de los empleados de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, que fueron retenidos a esos trabajadores, pero que nunca se giraron a las arcas previsionales.

El juez en lo Penal Económico, Diego García Berro, la citó a indagatoria para el 25 de octubre, en línea con lo que ordenaron sus superiores de la Cámara de Apelaciones, quienes consideraron "que existen elementos suficientes" para llamarla a declarar.

Con la firma de Roberto Hornos y Marcos Grabivker, la Sala B de la Cámara confirmó además el procesamiento de los hermanos Sergio y Pablo Schoklender por la desaparición de esos $ 46,1 millones, que retuvieron pero no giraron a la Anses, entre abril de 2008 y abril de 2011, su salida de la Fundación.

Durante esos años, la Fundación de las Madres acumuló ingresos por $ 1207 millones; en su mayoría, para desarrollar el programa "Sueños Compartidos" de construcción de viviendas sociales, que terminó en un escándalo, cruces de acusaciones entre Bonafini y los Schoklender y la apertura de investigaciones penales.

Según constató la Justicia, también durante esos mismos años la Fundación Madres de Plaza de Mayo registró gastos por $ 1203 millones, destinó fortunas a "gastos superfluos" y retuvo el dinero correspondiente a los aportes jubilatorios de sus empleados, pero desvió esos fondos.

No sólo eso, según surge de cuatro auditorías, informes y peritajes -de la Corte Suprema, del Banco Central (BCRA), de la Policía Federal y de la Auditoría General de la Nación (AGN)-, mientras los empleados acumulaban meses sin sus aportes, los Schoklender se giraron decenas de millones de pesos, a sus empresas y a otras sociedades vinculadas.

Así, según verificó la Justicia, Sergio Schoklender cobró $ 23,1 millones de fondos públicos girados a las Madres de Plaza de Mayo; su hermano Pablo embolsó $ 13,3 millones; la firma Meldorek (en la que Sergio Schoklender controlaba el 90% de las acciones), otros $ 4 millones; y la firma Antártica Argentina (con la que Schoklender compró inmuebles), $ 3,7 millones más. En total: $ 44,1 millones.

Bonafini, de 88 años, podrá dar ahora su versión ante el juez García Berro sobre esos movimientos de dinero, como así también sobre otros $ 121 millones que, según...

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