Cartas de los Lectores

 
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Carta de la semana

Una fotografía de la sociedad

Lo ocurrido en la cancha de Boca no es ni más ni menos que una fotografía de la sociedad argentina: intolerante, irrespetuosa, transgresora, intimidante, falta de sentido común, fanatismos sin lógica, corrupción y connivencia, carencia de sentido social y comunitario. No existen la gentileza, la amabilidad, el aprecio y respeto por el que tenemos a nuestro lado. Lo que era una fiesta deportiva se convirtió en un circo romano, a nadie le importó nada del otro. Sólo se pensó en el beneficio propio. Una vergüenza que nos pinta de cuerpo entero.

No es casualidad que teniendo lo que tiene esta tierra siempre estemos empezando.

Sarmiento decía que había que educar al soberano. Es la única salvación para torcer la historia, pero... ¿quién empieza? ¿Por dónde se empieza?

Marcelo Zanovello

DNI 11.317.124

La violencia en el fútbol

Entre todos

Tenemos la oportunidad de no equivocarnos tomando lo ocurrido en la cancha de Boca como un mal circunscripto al ámbito del fútbol y sí de verlo como una exteriorización más de una violencia latente que está al acecho, dentro de nosotros. Se manifiesta en la política, la vida cotidiana, el espectáculo, en las prácticas comerciales, escolares, en el bullying, el tránsito, la inseguridad. Nos hemos acostumbrado -a tal punto de aceptarlas como normales- a la corrupción, al enriquecimiento desde la función pública, al engaño, a la infidelidad.

Antes que el mal nos haga la vida invivible podemos buscar un consenso general, aceptado por todos y que se cumpla cada día, de modo que podamos erradicar cada asomo de violencia en el ámbito que fuera. Como acaba de decir Francisco, debemos planear la paz, demasiado se planea la guerra.

Tal vez podamos ayudarnos mutuamente a cumplir ese propósito.

Daniel Ibar

mailto:daniel_ibar@hotmail.com

Barbarie costosa

Encontré cierta similitud entre los simpatizantes de Boca, alegres, desafiantes, cantando, haciendo bravuconadas y burlando a los agredidos jugadores de River y nuestra historia reciente con el default. Es un patrón similar. Nos sometemos a unas reglas de juego, cuando no nos convienen rompemos todo, desafiamos, insultamos, y lo que es más increíble, creemos que está bien y festejamos tratando de convencernos de que si en nuestra cabeza tenemos razón entonces nos saldremos con la nuestra.

El mundo no funciona así. Ni el financiero ni el futbolero. Las reglas son para ser cumplidas. Porque son la que le dan sentido tanto...

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