Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala V, 12 de Agosto de 2016, expediente CNT 031452/2012/CA001

Fecha de Resolución12 de Agosto de 2016
EmisorCámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - Sala V

Año del B. de la Declaración de la Independencia Nacional Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA V Expte. nº CNT 31452/2012/CA1 SENTENCIA DEFINITIVA.78587 AUTOS: “AVILA MARIO BENJAMIN C/ ASOCIART ART S.A. S/ ACCIDENTE –

ACCION CIVIL” (JUZG. Nº 70).

En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital federal de la República Argentina, a los 12 días del mes de agosto de 2016 se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar la sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente; y EL DOCTOR E.N.A.G. dijo:

Contra la sentencia de grado que hizo lugar a la demanda contra Asociart ART S.A. apela la perdidosa a fs. 339-341.

La demandada cuestiona en primer término, la condena en los términos del art. 1074 del Código Civil, alegando en su defensa que de la pericia técnica resultarían cumplimentadas sus obligaciones de medio, en lo que hace a la esfera de control, prevención y capacitación como así también entrega de elementos de protección al actor en materia de seguridad e higiene, más allá de si en el momento del accidente el actor se hubiera descuidado o actuado negligentemente al no haber utilizado el casco y los anteojos. Se agravia luego en atención al quantum de condena del decisorio de grado que aprecia arbitrario, el cual afirma carente de fundamento legal en su determinación por no adecuarse a las circunstancias concretas y particulares del actor, a cuyo fin invoca jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, y pide en particular la mensura del Daño Moral al 20% del valor que resulte de condena por Daño Material.

Pide se revoquen ambos aspectos del decisorio del a quo, y se agravia en atención a la tasa de interés dispuesta en el mismo pidiendo se adecue a la fijada en el Acta CNAT N°

2357. Finalmente, apela el modo de regulación de honorarios de primera instancia por altos y las costas.

En primer lugar, frente el agravio por responsabilidad civil que plantea la parte en razón del cual resultó condenada, he de destacar que la pericia técnica que invoca en su defensa no resulta rebatir las conclusiones del decisorio de grado. No advierto que la demandada desde tal perspectiva, demuestre el cumplimiento efectivo de sus obligaciones – de medio – en materia de seguridad e higiene, las cuales pesan sobre su cabeza. En este sentido, he de coincidir con el a quo, en cuanto a que la falta de entrega de elementos de seguridad en las tareas que diariamente efectuara el actor para la demandada, resultó acreditado por las testimoniales producidas en autos. La constatación que emana de la pericia técnica referente a la entrega de elementos de Fecha de firma: 12/08/2016 Firmado por: E.N.A.G., JUEZ DE CÁMARA 1 Firmado por: L.M.D.'ARRUDA, SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: G.E.M., JUEZ DE CÁMARA #20372085#159387639#20160812094411296 protección en el mes de marzo de 2011 y en junio de entrega de elementos de protección, tampoco resulta dar cuenta del cumplimiento de las obligaciones que pesan sobre la A.R.T., pues la incorporación de estos documentos a posteriori de la contestación de demanda y no reconocidos por el actor resultan inadmisibles (art. 69 L.O.).

La índole y riesgo de la actividad que desplegaba el actor,(construcción), para el demandado, sin duda requería un alto grado de compromiso y acción en esta materia, el que no advierto logrado por la perdidosa.

En primer término, es menester fijar las bases de responsabilidad que incumben a la ART, las cuales se desprenden del contrato celebrado entre ésta y el empleador por el cual se establecen obligaciones a favor de terceros (artículo 504 del Código Civil).

De hecho tanto las prestaciones de conducta como las prestaciones dar cosas o cantidades de dinero que establece el contrato son obligaciones a favor de terceros. La ART no es aseguradora sino agente principal y único de pago establecido por contrato.

El contenido del contrato, por otra parte, no puede identificarse con las enunciaciones explícitas pactadas por las partes. La idea del contrato como el do ut des entre dos partes enfrentadas de modo igualitario y cuyos efectos se realizan de modo instantáneo y transparente para las conciencias de los sujetos que pretenden obligarse, era una fantasía aún en tiempos del Código Napoleón, pero como tal permitía la justificación de la reducción de la acción social del Estado al de la custodia de los pactos realizados entre particulares y a la custodia del orden establecido por la burguesía triunfante en su enfrentamiento (y posterior alianza en tiempos de la restauración monárquica) con la aristocracia.

La realidad contractual ya desde el siglo XIX y con mayor fuerza durante el siglo XX, ha puesto en evidencia la falsedad de estos presupuestos tanto en la teoría como en la práctica. No obstante, sigue siendo enseñado en muchas cátedras de nuestras universidades actuando como corset ideológico de lo pensable. Los puntos de falla del paradigma decimonónico en materia contractual son los siguientes.

1. El contrato que tiene en cuenta el paradigma contractual decimonónico es un acto jurídico aislado que agota sus efectos de modo inmediato con la consecución del objeto del contrato. El ejemplo más claro es la compraventa. Las partes nada se deben antes del momento de la contratación y nada más se deberán una vez realizadas las obligaciones mutuas asumidas.

2. Sin embargo, el modelo ideológico de la compraventa se encuentra en crisis en el propio negocio de la compraventa. Cada vez con mayor frecuencia la compraventa no es un acto aislado sino un acto a repetición que puede dar lugar a Fecha de firma: 12/08/2016 Firmado por: E.N.A.G., JUEZ DE CÁMARA Firmado por: L.M.D.'ARRUDA, SECRETARIO DE CAMARA Firmado por: G.E.M., JUEZ DE CÁMARA #20372085#159387639#20160812094411296 Año del B. de la Declaración de la Independencia Nacional Poder Judicial de la Nación CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO -

SALA V contratos complejos como el de distribución o concesión comercial o, incluso, por la sola sucesión de actos repetidos de compraventa, la creación de expectativas jurídicas sólidas respecto de la repetición de conductas. De este modo el contrato de compraventa en principio aislado tiene una significación jurídica que lo excede. Imagínese el supuesto de un vendedor de insumos necesarios para la producción que se niegue arbitrariamente a continuar contratando. En el paradigma decimonónico, ello es la libertad del vendedor.

En el paradigma que se viene afirmando con mayor intensidad desde finales del siglo XIX la negativa injustificada de venta lleva a analizar las expectativas creadas, las situaciones del mercado y la posibilidad del abuso de la posición dominante. De allí que el acto jurídico va a expresar su significación propia en las relaciones contextuales que lo rodean.

3. En similar situación a la anterior se encuentran los supuestos en los que la relación contractual anudada entre dos sujetos tiene como presupuestos las relaciones contractuales que uno u ambos tienen respecto de otros sujetos en principio ajenos al contrato en análisis pero cuyas vicisitudes han de afectar los contenidos de la relación contractual. Por ejemplo, en la relación entre el franquiciado y el franquiciante se tiene en cuenta un contrato de exclusividad entre el franquiciante y otro proveedor respecto de un insumo de una particular calidad en el mercado. Los efectos de la ruptura del contrato entre el franquiciante y el proveedor puede, indudablemente afectar la relación de intereses entre franquiciante y franquiciado. Las situaciones descriptas en este y en el apartado anterior dan cuenta de la necesidad de analizar los contratos no sólo como actos aislados sino también como redes contractuales.

4. Esta ruptura en la inmediatez del objeto lleva a la distinción entre el contrato como acto jurídico fuente (y como tal instantáneo) y la relación contractual que se prolonga en el tiempo y que se puede considerar como el momento de cumplimiento del objeto contractual (el para qué se ha realizado el contrato). Por ejemplo, en el contrato de locación de inmueble el contrato como acto jurídico se produce en el instante en que se produce el acuerdo de...

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