Asisten a chicos hipoacúsicos para que puedan oír

 
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Frida Matthesius empezó a sospechar que su hijo Agustín no escuchaba bien: le pedía que subiera el volumen de la TV o no respondía cuando lo llamaba. Lo llevó al pediatra, pero le dijeron que no era nada. "No me quedé tranquila. Fui a la salita del barrio a ver a una fonoaudióloga, que, con el otorrinolaringólogo, le detectaron hipoacusia grave en ambos oídos. Agustín ya tenía cinco años", cuenta Frida.

Con el tiempo, descubrió que su hijo Esteban, de ocho años, también tenía hipoacusia grave. A través de la Escuela Especial No. 506 de Tigre llegó a la Fundación de Ayuda al Niño con Discapacidad Auditiva (Fanda) y su vida cambió. "Nos recibieron muy bien, nos abrieron los brazos y nos ayudaron en todo. Nos dieron los audífonos para los dos nenes y los atiende el otorrino en Fanda. La calidad de vida les cambió un 100% -cuenta-. Agustín lloró el otro día cuando le dieron los audífonos porque empezó a escuchar de verdad. Ahora, los dos tienen más noción del entorno. Están más alertas."

Señala que las maestras se dan cuenta de que eso era lo que faltaba. "Lo primero que te dicen es que tu hijo es rebelde y no siempre es así", agrega Frida, que vive con sus tres hijos en la isla de Tigre y tiene muchas necesidades. "Es muy difícil conseguir una trabajadora social y alguien que te dé bolilla. Tengo un hijo de 21 con síndrome de Down y, a veces, se hace cuesta arriba enfrentar todo esto sola. Por suerte, mis hijos aprendieron a leer los labios, hablan y se les entiende."

Fanda nació en 1988 para ayudar a los chicos a escuchar y expresarse, especialmente los de bajos recursos y menos acceso a la atención de calidad. En estos 20 años, atendió a 8000 chicos de contextos vulnerables.

Luisa Emilia Romano es fonoaudióloga. En una escuela provincial de chicos hipoacúsicos advirtió la expresión de angustia en los ojos de Nadia, de cuatro años. Quería expresarse y no podía. "Ni siquiera tenía audífono -recuerda-. La empecé a atender gratis en mi consultorio y a los seis años ya estaba integrada en un colegio común. Esto me motivó para fundar Fanda."

Enseguida, convocó a otros profesionales para crear un servicio para chicos con discapacidad auditiva de bajos recursos. "Con el tiempo, y las donaciones espontáneas, se armó...

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