Un año sin comprar: muchas ganancias y algunas pérdidas

 
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"¿Qué es lo primero que se compraron?" Cuando uno decide pasar todo un año sin consumir más que lo necesario y por fin llega esa fecha, la gente siente desilusión cuando la respuesta es nada. Pasaron dos semanas y la contestación era la misma. A la tercera, recién empezamos a pensar en comprar. Lo hablamos entre nosotras y la única explicación que encontramos es que era cierto. Que no habíamos sufrido síndrome de abstinencia. Al contrario, llegamos menos ansiosas, más conscientes de todo lo que tenemos y más satisfechas con nuestras vidas.

¿Qué ganás y qué perdés cuando decidís pasar un año sin comprar? La primera respuesta que nos viene a la mente tiene que ver con todo lo que ganamos. ¿Pérdidas? También las hubo. Pero es probable que hayan sido momentáneas. Que se rompa tu jean favorito, que estalle la pantalla del celular o que casi agotes tu stock de sandalias son pérdidas menores cuando uno lo compara con la ganancia de haber descubierto que se puede perder todo aquello que se tiene, pero nunca aquello que se es. Por eso, sentimos que éste fue un año de ganancia. De aprendizaje. De desintoxicación.

Todo empezó hace más de un año. Nos sentíamos abrumadas por la vorágine consumista desatada durante dos fechas claves: Navidad y el comienzo de clases. Entonces tomamos la decisión e hicimos el gran anuncio. Íbamos a pasar un año sin comprar. Y así nació, el 1° de abril de 2016, este proyecto de abstinencia que llamamos Deseo Consumido y que fuimos contando en un blog. Finalmente, se convirtió en un libro, que acaba de publicar Sudamericana.

Durante las siguientes semanas en nuestro entorno no se hablaba de otra cosa. Hubo gente, preocupada, que vino a advertirnos, como si no lo hubiéramos notado, que si todos hacían lo mismo, la economía se iba a enfriar. En nuestra defensa debemos decir que pasado un año, el mercado ni siquiera se enteró de lo que hicimos.

Nos preguntábamos: ¿qué nos pasa a los ciudadanos cuando en lugar de comprar al ritmo de lo que necesitamos compramos al compás de lo que necesita el mercado?

A lo largo de este año, si hubiéramos seguido consumiendo, tendríamos que habernos comprado: un jean cada una, que es lo que en promedio compramos los argentinos. Tres carteras, tres pares y medios de zapatos, 20 prendas de vestir, dos cremas, siete kilos de golosinas... la lista es larga. Si nuestra ganancia se hubiera limitado al ahorro que puede significar no comprar, lo cierto es que no habría sido gran cosa, sobre todo a la...

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