Afirman que la inversión debería subir 8% para que la economía vuelva a crecer

 
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Ajuste, devaluación, tarifas, cepo, buitres. Las partes del rompecabezas que debaten los candidatos a presidente para pensar la Argentina de 2016 es una agenda que tiene, a pesar de los matices propositivos, un objetivo compartido: el retorno a la senda del crecimiento luego de años de estancamiento. Por eso, ya se mira con atención la escasez del combustible clave: la inversión.

De acuerdo con una investigación del economista Ariel Coremberg, profesor de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y coordinador del Proyecto Arklems (Harvard) sobre productividad, competitividad y crecimiento, este año se prevé que la tasa de inversión en relación con el PBI a precios corrientes sea de 15%. Para alcanzar un crecimiento promedio de 4% a largo plazo, la futura gestión precisará elevar la tasa a 23% anual, en un mercado con distorsiones que afectan la productividad (que significa el uso más eficiente de los recursos).

El ex técnico de Cuentas Nacionales del Indec estimó que el aumento en el esfuerzo de inversión sería de alrededor de 8 puntos porcentuales del PBI, cifra equivalente al déficit financiero que los economistas privados proyectan para fines de este año. Cristina Kirchner dejará un rojo en las cuentas nacionales sólo un punto por debajo del que tuvo el presidente Raúl Alfonsín en 1989.

No obstante, para que esas inversiones sirvan no sólo para volver a crecer, sino también para reducir el déficit de infraestructura que el país reflejó, por ejemplo, en las últimas inundaciones, la tasa de inversión debería rondar el 24,4%, según los cálculos de Coremberg.

De acuerdo con una investigación del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), la inversión privada en infraestructura económica en la Argentina fue entre 2002 y 2012 menor que en los años 80 y 90 (de 0,7% del producto bruto interno). Por otro lado, la inversión extranjera directa (IED) en el país registró una estrepitosa caída el año pasado, según datos de la Cepal. La entidad lo atribuyó a la nacionalización de YPF, aunque los analistas locales creen que la principal razón tiene que ver con el cepo cambiario y la falta de incentivos.

La baja, muy superior al promedio regional, fue de 41%: de US$ 11.301 millones en 2013 a US$ 6612 millones en 2014. Fue el nivel más bajo recibido desde 2009.

La inversión total –pública y privada– como porcentaje del PBI fue de 12% en 2002 y llegó a su pico (20,2%) en 2007, con el fuerte repunte de la economía...

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