ADN del crimen: los nuevos cuentos del tío ponen en riesgo a los adultos mayores

Alicia, de 92 años, estaba en su departamento, en Recoleta, cuando recibió una llamada en su teléfono fijo. Del otro lado de la línea, una mujer, que se presentó como una empleada de la Anses, le preguntó por su esposo, al que mencionó con el nombre y apellido correctos. La jubilada respondió que su marido había fallecido. Entonces la interlocutora, con el ardid de expresar una mentira para obtener una respuesta verdadera, le ordenó que le entregara el número de celular de su hijo para poder acceder a la caja de seguridad que tenía en el banco. Alicia dijo que tenía el cofre en una sucursal bancaria, pero de ninguna manera entregaría el número de teléfono de su hijo.Eran las 10.30 del 8 de abril pasado. Alicia no lo sabía, pero con esa respuesta había caído en la trampa urdida porAl obtener mediante el método de mentira/verdad la información que indicaba que Alicia tenía una caja de seguridad en el banco, fue cuestión de minutos para que la falsa empleada de la Anses armara una puesta en escena."No importa. No es necesario que diga el número de teléfono de su hijo. Lo llamamos nosotros", respondió la estafadora. Del otro lado de la línea, un hombre con la voz distorsionada y que simulaba hablar por un celular en altavoz, parecía responder las preguntas de Alicia. Sin darse cuenta, con cada contestación, la jubilada entregaba información que los estafadores usarían en su contra.Todas las respuestas que el estafador, que se hacía pasar por el hijo de la víctima entregaba, eran monosilábicas, pero alcanzaban para que Alicia estuviera convencida de que la persona cuya voz escuchaba de fondo era la de su familiar.A partir de la descripción del hecho que figura en la denuncia realizada en la comisaría, de la Policía de Ciudad, situada a metros de la esquina de Las Heras y Callao, se determinó que con la información aportada por Alicia, entró en escenaLa puesta en escena pergeñada por los estafadores había provocado el efecto que deseaban. Convencieron a Alicia de que debía concurrir al banco donde tenía la caja de seguridad para retirar los dólares porque esos billetes que atesoraba saldrían de circulación. La estafadora le dijo que uno de los empleados de la sucursal bancaria la pasaría a buscar por su casa, en avenida del Libertador y Callao. Para aportar un matiz de realidad, la estafadora informó que su hijo la esperaría en el banco.Minutos después de las 13, un estafador que se hizo pasar por un empleado del banco tocó el timbre del...

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