Dos sospechosas por el crimen de la mujer de un empresario

Como todos los sábados, Isaac Juejati, un empresario textil, fue a orar a una sinagoga. Cuando regresó a su departamento, en Palermo, su dormitorio se había convertido en la escena de un crimen: su esposa estaba muerta, había sido atada de pies y manos, se encontraba de rodillas con la cabeza apoyada en la cama y con una media en la boca. Los ladrones se llevaron 3000 pesos y joyas que había en una caja fuerte.El homicidio ocurrió el sábado pasado entre 8.30 y 11.30, pero sólo se conoció ayer. La víctima fue indentificada por fuentes policiales como Alicia Ruth Sasson, de 53 años. En principio habría muerto por asfixia por sofocación.Por el hecho, detectives de la División Homicidios de la Policía Federal buscan a una empleada doméstica que trabajaba para el matrimonio y a otra mujer. Ya está detenido uno de los encargados del edificio, situado en la avenida del Libertador 3122, donde ocurrió el crimen.El hombre fue apresado, según fuentes con acceso al expediente, porque se sospecha que permitió la entrada en el edificio de la mujer que habría participado del crimen junto con la empleada doméstica. Así lo demostrarían las grabaciones de las cámaras de seguridad, que desde un primer momento tuvieron los investigadores."En sus primeras declaraciones, el sospechoso negó que haya dejado entrar a alguien, pero las filmaciones dicen otra cosa. Después se contradijo y trató de explicar que se trataba de una amiga de su familia", dijo una fuente con acceso a la investigación."Lamentablemente, la familia de la víctima no pudo aportar mucho sobre la empleada doméstica. Hacía poco menos de un año que trabajaba en el departamento. El esposo de la víctima nos dio un número de documento y nos dijo que se llamaba Silvia, pero ambos datos no eran verdaderos", afirmó a LA NACION un jefe policial. Sí, agregó, sería de nacionalidad paraguaya, al igual que el encargado del edificio.La misma fuente consultada explicó que el empresario textil habría salido de su departamento, donde además viven sus dos hijos, a las 8.30 para ir a orar a la sinagoga, situada a pocos metros del edificio. "Poco después las imágenes de las cámaras registran la salida de la empleada doméstica, que al rato vuelve", explicó un investigador.La otra mujer, según el registro...

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