Ganar el Mundial, perder por goleada

 
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Las apuestas deportivas no son aún legales en la Argentina, aunque en la AFA y en sectores del juego hay gran interés porque se permitan en el fútbol, por las ganancias que permitirían obtener. es una pionera de las apuestas políticas, desde que estatizó, con grandes subsidios, las transmisiones de los partidos más importantes con el , apoyó a e hizo un acto partidario del burocrático trámite defue el encargado de revelar las ensoñaciones gubernamentales: "Durante este tiempo, en la Argentina no se hablará de otra cosa", dijo, ilusionándose con que desaparezcan del debate público la inflación, la recesión, los problemas de empleo y los fantasmas de una nueva devaluación.No es el primer gobierno que piensa así. La junta militar de Videla, Massera y Agosti creyó lo mismo en 1978. El triunfo del seleccionado calmaría todos los debates. Es un espejismo. En 2010, España se quedó con la copa en Sudáfrica. Para fines de año, el gobierno de anunciaba el final de la recesión, pero el desempleo se mantenía altísimo, en torno al 20%. Un año y medio después, el socialismo perdió las elecciones y el gobierno a manos del Partido Popular.En 1978, apenas ganada la Copa, se vio que los controles de precios y salarios que regían desde 1976 ya no funcionaban. Las medidas ortodoxas de control monetario tuvieron un efecto pocas veces visto: que las tasas de interés fueran superiores a la inflación. Para Roberto Cortés Conde, allí comenzó el distanciamiento de los empresarios con la línea económica. El historiador dice que muchos se habían acostumbrado a créditos con tasas inferiores a la inflación, que en la práctica eran un subsidio. El encarecimiento de la tasa de interés -razona Cortés Conde- tuvo un fuerte impacto en la industria, que bajó la producción; en 1978 hubo recesión.Para evitar la pérdida de competitividad, apareció la famosa "tablita", es decir...

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