Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo , 30 de Junio de 2010, expediente 20.983/2002

Fecha de Resolución30 de Junio de 2010

Año del B. - Poder Judicial de la Nación -1-

Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo Expte. nº 20.983/2002

SENTENCIA DEFINITIVA Nº 72428 SALA

  1. AUTOS: “ZELAYA,

    ANGEL LINDOR C/ EMPRESA FERROCARRILES GENERAL BELGRANO S.A. S/

    COBRO DE SALARIOS ” (JUZGADO Nº 80)

    En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, capital federal de la República Argentina, a los 30 días del mes de junio de 2010, se reúnen los señores jueces de la Sala V, para dictar sentencia en esta causa, quienes se expiden en el orden de votación que fue sorteado oportunamente; y LA DOCTORA M.C.G.M. dijo:

    Contra la sentencia de fs. 525/528 que rechazó la demanda, apelan el actor a fs.

    535/542, sus letrados a fs. 542, y el perito contador a fs. 529.

  2. Los agravios del actor, básicamente, están dirigidos a cuestionar la decisión por la cual la magistrada que me precede otorgó plena validez al acuerdo oportunamente suscripto con la accionada con motivo del retiro voluntario habido en el caso, ratificado luego ante el Servicio de Conciliación Laboral Obligatoria (fs. 267) y de conformidad con las manifestaciones efectuadas por las partes (fs. 526 vta./527), y en virtud de lo cual entendió que lo allí resuelto hizo cosa juzgada respecto del reclamo que ahora se intenta y por el cual se pretende el cobro de horas extraordinarias y compensación por francos no gozados y la compensación por viáticos por 24 meses.

    Pero adelanto mi opinión en el sentido desfavorable a la pretensión del quejoso.

    Se encuentra fuera de controversia que existió un acuerdo -homologado-

    celebrado entre el actor y la empresa demandada que estuvo motivado por la decisión de aquél de acogerse al retiro voluntario (sin perjuicio de lo que más abajo indicaré), cuya copia debidamente certificada obra a fs. 265/266 y en el cual además de dejarse constancia de que se aceptaba la solicitud del trabajador de acogerse al sistema de retiro voluntario, este último manifestó que una vez percibida la totalidad de las sumas de las liquidaciones allí acordadas, nada más tendrá que reclamar por ningún concepto ni rubro.

    Tal acuerdo se ratificó ante el funcionario V.D.S., personalmente por el trabajador, quien contó además en esa oportunidad con la pertinente asistencia letrada (fs. 267, Dra. R.V.P.). En el acuerdo se convino el pago de una suma de dinero y además otra por liquidación final correspondiente a aguinaldo y vacaciones; y expresó textualmente el Sr. Z. en la cláusula séptima que: “Una vez percibida la totalidad de las liquidaciones…EL TRABAJADOR nada más tendrá que reclamar de EL

    EMPLEADOR por ningún concepto ni rubro. Asimismo, EL TRABAJADOR declara no mantener ningún recurso, reclamo, juicio ni acción alguna en contra de EL

    EMPLEADOR ni del Estado Nacional” (fs. 266, los subrayados me pertenecen). A fs.

    278 obra homologación.

    En esas condiciones, considero aplicable lo que ya expuse en otras oportunidades en que he tenido que expedirme en supuestos de aristas similares -aunque dejo aclarado que el caso “Vivas” que se cita en el memorial y en el cual voté en minoría, no resulta Año del Bicentenario - Poder Judicial de la Nación -2-

    Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo Expte. nº 20.983/2002

    idéntico en todos sus presupuestos de hecho con el presente- en el sentido de que la homologación efectuada por la autoridad administrativa constituye un acto administrativo de alcance particular cuya legitimidad debe presumirse en virtud de lo establecido por el art. 12 ley 19.549, y que por lo tanto y en principio, no resulta procedente privarlo de validez, a menos que una resolución judicial así lo disponga.

    En el sub examen es mi opinión que la lectura integral de las actuaciones que corren a fs. 259 y sig. como también el resto de las constancias de la causa, lleva a la conclusión -por un lado- de que al momento de iniciarse los procedimientos y trámites propios del retiro voluntario y de la respectiva reglamentación del Jefe de Gabinete al 31-1-2000 (ver fs. 78 y sig. y 259) ya existía entre las partes de estos autos un conflicto aun no resuelto y por el cual en la propia demanda se relata que habían existido reiterados reclamos (ver por ej. fs. 5 y 9 vta.) e incluso se agregaron constancias de envío de cartas documento (ver a fs. 224/225) con bastante anterioridad a la implementación de aquel sistema de retiro; asimismo por otra parte aquel análisis integral conduce a interpretar que fue la real voluntad de las partes (el Sr. Z. y la Empresa Ferrocarril General Belgrano S.A.) amén de la conclusión del vínculo mediante la vía acordada, dar por concluída también todas las divergencias o reclamaciones que pudieran existir entre las partes o que se pudieran considerar pendientes al momento de celebración del acuerdo, y así es que se explica la expresa constancia que dejaron acerca de que el dependiente nada más tenía que reclamar por ningún concepto o rubro. No resulta por lo demás, extraño que se haya elegido esa vía a tales fines, pues la propia decisión administrativa nº 5/2000 preveía en forma expresa que el personal que solicitara el retiro voluntario y que tuviera algún reclamo o denuncia con motivo de pretensiones salariales,

    debía previamente desistir de estas últimas (fs. 78/82 cit.).

    Es en tal ilación que, amén de que tampoco es posible inferir vicio alguno en la voluntad del dependiente ni ilicitud manifiesta del acto administrativo homologatorio (ver en este sentido los fundamentos que se expresan en sentencia a fs. 527 in fine/527

    vta. y que comparto), a mi juicio debe considerarase incluído en el acuerdo celebrado en el año 2000 lo aquí peticionado; y por similar razón es que -en respuesta a los agravios que se formulan a fs. 538/541 vta.- considero plenamente operativa –reitero, en ese marco- la cosa juzgada que emerge del acuerdo homologado en sede administrativa (homologación fs. 274, art. 15 L.C.T.), de modo que al igual que lo resolviera la jueza de grado, entiendo que resulta de aplicación al caso la doctrina plenaria recaída en autos “L., Á. y otros c/ Casa E.S.S.A.” donde se establece que...

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