Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo - CÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA III, 4 de Septiembre de 2020, expediente CNT 075908/2015/CA001

Fecha de Resolución 4 de Septiembre de 2020
EmisorCÁMARA NACIONAL DE APELACIONES DEL TRABAJO - SALA III

Poder Judicial de la Nación SENTENCIA DEFINITIVA Causa N° CNT 75908/2015/CA1 “ZARATE NADIA

GUADALUPE c/COPPEL S.A. s/DESPIDO” -JUZGADO N° 62-.

En la ciudad de Buenos Aires, capital de la República Argentina, a 4/09/2020,

reunidos en la S. de Acuerdos los señores miembros integrantes de este Tribunal, a fin de considerar el recurso deducido contra la sentencia apelada,

se procede a oír las opiniones de los presentes en el orden de sorteo practicado al efecto, resultando así la siguiente exposición de fundamentos y votación:

La Dra. D.R.C. dijo:

I- Llegan los autos a la Alzada, con motivo del recurso de apelación interpuesto por la parte demandada fs. 182/185, con réplica del actor a fs. 187/vta.

La demandada COPPEL S.A., se agravia al entender que el a quo consideró erróneamente la fecha de la denuncia del contrato de trabajo el día 02/03/2015, en lugar del 29/01/2015. Luego, se queja de la desestimación de la causa del despido que la parte considera justificado, así

como de la procedencia de la multa del art 2 de la Ley 25323, y de la imposición de costas.

II- En relación al primero de los agravios, vale manifestar que el demandado incurre en un yerro, toda vez que el Sentenciante de primer grado tuvo en consideración como fecha de la ruptura del vínculo contractual el 30 de enero de 2015, y no la del 2 de marzo de 2015.

Así, el A quo estimó que aquel fue el momento en el cual la actora pudo tomar conocimiento de la voluntad rupturista de la empleadora.

Luego, entiendo que al respecto debe aplicarse la antigua teoría recepticia de este fuero. En el caso, se planteó la necesidad de poner en conocimiento a la otra parte de la modificación de una situación jurídica existente, con el propósito de generar consecuencias jurídicas (despido con causa).

E.B., considera que el criterio de la simple recepción,

es unánimemente admitido como el más justo y práctico, porque es suficiente el hecho de que la recepción haya tenido lugar en condiciones tales que el destinatario debiera, usando una diligencia normal, tener conocimiento de la comunicación que le ha sido dirigida, ya que no es posible hacer recaer sobre el remitente las consecuencias de la negligencia de aquél en enterarse de la declaración que llega hasta él

("Teoría general de negocio jurídico", Madrid,

1959, ps. 105 y 106).

Fecha de firma: 04/09/2020

Firmado por: M.L.G., SECRETARIA

Firmado por: D.R.C., JUEZ DE CAMARA

Firmado por: A.H.P., JUEZ DE CAMARA

Poder Judicial de la Nación “Nuestro derecho positivo no regula un régimen normativo sobre el tema, no obstante la vasta jurisprudencia imperante en el caso, nos ha ido ilustrando mediante criterios y pautas plenamente uniformes. El principio cardinal que gobierna las notificaciones es la llamada "teoría de la recepción",

según el cual se considera perfeccionada cuando es recibida por el destinatario o llega a su esfera de conocimiento. No se exige que el destinatario tenga cabal y efectivo conocimiento del contenido de la comunicación, sino basta que éste se encuentre enterado de la existencia de una comunicación, porque a partir de allí debe actuar obrando con diligencia y buena fe” (Agustín A.

Guerrero “Comunicaciones telegráficas en el contrato de trabajo” Publicado en:

DT2007 –marzo-, 269).

En igual sentido, he dicho como Juez de primera instancia del Juzgado del Trabajo N.. 74, en la sentencia N.. 2587 de fecha 07/04/2009,

en los autos “R., M.F./ Areas Argentina S.A. y otro s/despido”

que “encuentro más ajustado a la racionalidad del sistema, y también más razonable, concluir que se respete la regla de la naturaleza recepticia de las comunicaciones”.

En sentido análogo, “si el telegrama de despido no llegó a destino se posterga la disolución hasta el momento en que tenga noticia de la decisión del empleador” (CNAT, sala VI, del 24/2/82, TySS, 1982-988) “porque el contrato de trabajo se extingue con la recepción del telegrama que lo comunica fehacientemente” (T.. III, L. de Z., in re "V., J.A.c.J.L.L. e hijos SA", del 6 de octubre de 1986, DT, 1986-B,

1851). “La denuncia del contrato de trabajo, como declaración recepticia no sólo debe dirigirse a la parte contraria sino también ser recibida por ella, es decir que el despido recién queda configurado cuando se recibe la...

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