Sentencia de Cámara Federal de Casación Penal, 8 de Abril de 2010, expediente 10.084

Fecha de Resolución: 8 de Abril de 2010
 
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Cámara Nacional de Casación Penal 2010 - Año del B. CAUSA 1 0084-SALA

II-“Y., M.E. s/recurso de casación”

REGISTRO NRO. 16.213

n la ciudad de Buenos Aires, a los 8 días del mes de abril del año dos mil diez, reunidos los integrantes de la Sala II de la Cámara Nacional de Casación Penal integrada por el doctor W.G.M. como presidente, y los doctores L.M.G. y G.Y. como vocales, asistidos por el Prosecretario de Cámara según resolución de la C.S.J.N., doctor Gustavo J.

Alterini, con el objeto de resolver el recurso de casación deducido a fs. 10/35,

contra la resolución de fs. 8 y vta., en esta causa nro. 10084 del registro de esta Sala, caratulada: “Y., M.E. /recurso de casación”, con la intervención del F. General doctor J.M.R.V., por la querella la doctora A.M.C., la defensa de M.E.Y. por los doctores P.M.M. y E.A.A. y la de J.S. y P.R. por el doctor G.B.Z..

Habiéndose efectuado el sorteo para que los jueces emitan su voto, resultó designado para hacerlo en primer término el doctor W.G.M., en segundo lugar el doctor L.G. y, por último el doctor G.Y..

El señor juez doctor W.G.M. dijo:

-I-

°

  1. ) La Sala IV de la Camara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, a fs. 8 y vta., resolvió “revocar el auto de fs. 30/33

    por el cual se declaró extinguida la acción penal por prescripción respecto de M.E.Y. y se lo sobresee en consecuencia (arts. 59, inc. 3º, 62,

    inc. 2º y 67, 173 inc. 7º del Código Penal”.

  2. ) Contra esa resolución los doctores P.H.M. y −1−

    E.A.A. dedujeron a fs. 10/35 recurso de casación, el que queja mediante, fue concedido a 63/63vta., y mantenido en esta instancia a fs. 72.

  3. ) La defensa de M.Y. criticó la resolución dictada por el a quo a la que tildó de arbitraria por padecer de una serie de vicios o anomalías que la descalifica como acto jurisdiccional válido. A su entender,

    disponer que se siga prolongando una persecución penal que deviene ilegítima ocasiona un severo menoscabo a las garantías de derecho de defensa en juicio y del debido proceso legal.

    Manifestó que la decisión del a quo de disponer que el hecho que se le atribuye a su defendido pueda ser subsumido en el tipo penal del art. 168

    del Código Penal resulta arbitrario. Señaló que esa misma S. anteriormente había ordenado encuadrar la conducta acriminada a su asistido en el delito de intimidación previsto en el art. 149 bis segundo párrafo del C.P., y que luego de transcurrido más de seis años de aquel pronunciamiento, y de manera sorpresiva, ese mismo tribunal, ahora entiende, que no puede descartarse que el hecho imputado pueda subsumirse en el delito de extorsión.

    Añadió que esta nueva calificación legal no fue propuesta ni por los fiscales ni por la querella. Además, en todas las presentaciones que realizó

    la querella siempre expresó que no había sido objeto de una “exigencia”, sino de “un pedido”.

    Siendo así, afirmó, que fue el a quo quien introdujo el término “exigencia”; sin embargo explicó que esta acción “proviene del verbo exigir y significa pedir imperiosamente algo”, y que por lo tanto no se adecua a la figura prevista en el art. 169 del CP, pues para encontrarse incurso en ese delito, se requiere como medio comisivo el despliegue de ‘intimidación’ por parte del sujeto activo.

    Es decir, que no se trata de “un ‘pedido’ (más o menos descabellado o más o menos injusto), sino del despliegue de una acción moral que amedranta, obligando a la víctima a otorgar un beneficio pecuniario al victimario”.

    En segundo lugar, y contrariamente a la fecha que en el fallo se escogió para iniciar el conteo del plazo de la prescripción, consideró que el único acto procesal con identidad para producir su interrupción ocurrió el 17 de −2−

    Cámara Nacional de Casación Penal CAUSA

    II-“Y.,

    2010 - Año del B. s/recurso de ca septiembre de 2002, oportunidad en la que la S.I. resolvió disponer la convocatoria de M.Y. en los términos del art. 294 del Código Procesal Penal, en tanto el juez instructor a través de la providencia de fs. 655

    -del 17 de julio de 2003-, cumplió con aquella orden al establecer el día en que se llevaría a cabo la mentada audiencia.

    En esas condiciones, a su entender el primer y único acto procesal con virtualidad para interrumpir y dar inicio al conteo del curso de la prescrip-

    ción de la acción de su defendido data del 17 de septiembre de 2002 y no del 17 de julio de 2003.

    Por último, y como consecuencia de la nueva calificación legal, el a quo sostuvo que aún no transcurrió el plazo para que se produzca la extensión de la acción por prescripción, pero arbitrariamente olvidó considerar que su asistido jamás prestó declaración indagatoria en orden a la conducta de extorsión, sino que fue indagado por el delito de coacción (art. 149 bis del C.P.).

    En consecuencia, indicó que hasta el presente no se produjo ninguno de los actos procesales que el art. 67 del C.P. le otorga virtualidad de interrumpir el curso de la prescripción, y por ello el cómputo de la prescripción debe realizarse desde la medianoche del 14 de agosto de 2000, y que desde entonces ha transcurrido en exceso el plazo establecido para que ocurra la extinción de la acción por el delito de extorsión.

    Hizo reserva del caso federal.

  4. ) Durante el plazo del art. 465 del C.P.P.N., y en la oportunidad del art. 466 ibídem, la defensa se presentó a fs. 87102 y expuso los fundamentos tendientes a que se haga lugar al recurso incoado.

    Asimismo, el fiscal general, doctor P.N. a fs. 103 y vta.,

    acompañó escrito en el que expuso los motivos por lo que correspondía rechazarlo.

    °

  5. ) Que se dejó debida constancia de haberse superado la etapa prevista en el art. 468 del C.P.P.N.

    -II-

    −3−

    Llegadas las actuaciones a este Tribunal, encuentro que el recurso de casación interpuesto es formalmente admisible toda vez que del estudio de las cuestiones sometida a inspección jurisdiccional surge que los impugnantes se agraviaron fundadamente de la errónea aplicación de la ley procesal realizada por el a quo, así como también a una errónea aplicación de la ley sustantiva (arts. 456 incs. 1º y del C.P.P.N.); además el pronunciamiento es recurrible en virtud de lo dispuesto por el art. 457 del citado Código.

    -III-

    En la resolución impugnada el a quo dijo que: “... cabe destacar que los suscriptos no comparten la decisión arribada por el magistrado instructor, razón por la cual el auto impugnado habrá de ser objeto de revocación, aunque por motivos distintos a los señalados por el recurrente. En efecto, si bien el hecho que se endilgó a Y. en oportunidad de celebrarse la audiencia del art. 294, CPPN (fs. 662/662vta. del...

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