Woody Allen y un año para recordar

 
EXTRACTO GRATUITO

Los argentinos nos pusimos al día con Woody Allen en el año que la historia registrará con letras de molde como el más exitoso en términos globales de su extensa carrera. Entre principios de febrero y fines de junio, el pequeño gran neoyorquino desfiló por triplicado por la cartelera cinematográfica local, en un hecho inédito que no sólo sirvió para ratificar el largo e inoxidable romance entre su obra (cargada de fobias y obsesiones con las que no nos cuesta nada identificarnos) y dejar cumplido el hábito de ver en una sala de cine cada nueva película suya.Hubo que esperar bastante para que eso ocurriera con Que la cosa funcione, a partir del 12 de mayo. Algo menos en el caso de Conocerás al hombre de tus sueños, desde el 3 de febrero. Y bastante menos aún con Medianoche en París, estrenada en la Argentina el 30 de junio, muy poco tiempo después de su lanzamiento mundial en el Festival de Cannes.Desde ese momento, aquí y en el mundo, la bella e irresistible fábula parisina con viaje hacia el pasado incluido en el precio de la entrada se convirtió en un acontecimiento de ribetes planetarios. Gracias a Medianoche en París, todos volvieron a hablar de Woody Allen y a disfrutar una de sus obras. La película resultó la más exitosa de toda la historia del neoyorquino (todavía en cartel en varios países ya lleva recaudados algo más de 145 millones de dólares), debió reestrenarse en Estados Unidos a pedido del público y va camino de convertirse en una de las casi seguras nominadas a mejor película en el próximo reparto del Oscar. ¿Ganará? Lo importante es estar en carrera, dice la prensa más autorizada de Hollywood. Allen y el Oscar han compartido un vínculo muy esquivo y casi siempre distante. Su única aparición en una ceremonia de ese tipo, en 2002, no tuvo que ver con una nominación y sí con la necesidad de sumarse a las expresiones de dolor y fortaleza...

Para continuar leyendo

SOLICITA TU PRUEBA