Sentencia de Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil - Camara Civil - Sala D, 27 de Noviembre de 2020, expediente CIV 083058/2017/CA001

Fecha de Resolución27 de Noviembre de 2020
EmisorCamara Civil - Sala D

EXPEDIENTE N° 83058/2017 WILION CONTE, MARCOS c/ CRUZ, CARLOS

ALBERTO Y OTRO s/DAÑOS Y PERJUICIOS (ACC.TRAN. C/LES. O MUERTE)

JUZGADO N° 42.

En Buenos Aires, Capital de la República Argentina, a los días del mes de noviembre de dos mil veinte reunidos en Acuerdo los señores jueces de la Excma. Cámara Nacional de la Apelaciones en lo Civil, S. “D”, para conocer en los recursos interpuestos en los autos caratulados: “ WILION CONTE, MARCOS c/ CRUZ, C.A. Y OTRO

s/DAÑOS Y PERJUICIOS” , el Tribunal estableció la siguiente cuestión a resolver:

¿Es ajustada a derecho la sentencia apelada?

Practicado el sorteo resultó que la votación debía efectuarse en el siguiente orden: señores jueces de Cámara doctores: J.P.R.P.B.G.M.P.O..-

A las cuestiones propuestas el Dr. J.P.R. dijo:

  1. La sentencia de fs. 114/120 hizo lugar a la demanda interpuesta por el Sr. M.W.C. y como consecuencia de ello, condenó a C.A.C., a pagar a la actora,

    dentro del plazo de 10 días y bajo apercibimiento de ejecución, la suma de $31.500 (pesos treinta y un mil quinientos) con más los intereses en la forma indicada en los considerandos III.2 y III.5

    de dicho decisorio, y las costas del proceso (art. 68 CPCC). Asimismo, hizo extensiva la condena a la citada en garantía La Nueva Cooperativa de Seguros Limitada, en forma concurrente (art. 118

    de la ley 17.418). y por último procedió a regular los honorarios de los profesionales intervinientes.

    Dicho decisorio fue apelado solamente por la parte actora a fs. 121, con recurso concedido libremente a fs. 122.

    El accionante expresó agravios a fs.142/145.

    Habiéndose corrido el pertinente traslado, el mismo no fue evacuado por las contrarias.

    Con el consentimiento del llamado de autos a sentencia de fs. 149 las actuaciones se encuentran en condiciones para que sea dictado un pronunciamiento definitivo.

  2. Incapacidad sobreviniente:

    a) El anterior magistrado rechazó la procedencia del presente concepto.

    Fecha de firma: 27/11/2020

    Alta en sistema: 30/11/2020

    Firmado por: M.L.A., SECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: P.B., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: G.M.P.O., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: J.P.R., JUEZ DE CAMARA

    La parte actora se alza por considerar desacertado el criterio utilizado por el Sr.

    Juez de grado -en el caso de marras- para apartarse de las conclusiones a las que arribará el experto que intervino en autos, y así, desestimar el presente concepto.

    A lo largo del punto I de la pieza procesal a estudio, brinda los fundamentos por los cuales la sentencia de grado debería revocarse en el presente aspecto. En definitiva, requiere se otorgue una suma independiente y autónoma bajo el presente concepto.

    b) Ante todo es preciso recordar que el daño, en sentido jurídico, no se identifica con la lesión a un bien (las cosas, el cuerpo, la salud, etc.), sino, en todo caso, con la lesión a un interés lícito, patrimonial o extrapatrimonial, que produce consecuencias patrimoniales o extrapatrimoniales (C.C., C.A., Daño resarcible, H., Buenos Aires, 2005,

    p. 97). En puridad, son estas consecuencias las que deben ser objeto de reparación (P.,

    R.D.–.V., C.G., Obligaciones, H., Buenos Aires, 1999, t. 2, p. 640),

    lo que lleva a concluir en la falta de autonomía de todo supuesto perjuicio que pretenda identificarse en función del bien sobre el que recae la lesión (la psiquis, la estética, la vida de relación, el cuerpo, la salud, etc.). En todos estos casos, habrá que atender a las consecuencias que esas lesiones provocan en la esfera patrimonial o extrapatrimonial de la víctima, que serán, por lo tanto, subsumibles dentro de alguna de las dos amplias categorías de perjuicios previstas en nuestro derecho: el daño patrimonial y el moral. (Conf. C., S.H., en autos “B., J.

    Juan Ramón y otros c/ G., M.E. y otros s/ Daños y Perjuicios”).

    Sentado ello, la incapacidad sobreviniente puede ser aprehendida en un doble aspecto, en tanto lesión a la persona, la incapacidad se percibe ante todo desde una perspectiva intrínseca: como menoscabo a la integridad psicofísica del sujeto, que con mayor o menor alcance lo invalida en realizaciones existenciales o productivas. En este último sentido desde un punto de vista genérico, puede ser definida como inhabilidad o impedimento, o bien dificultad apreciable en algún grado para el ejercicio de funciones vitales. (Z. de G.M.: “Tratado de Daños a las Personas – Disminuciones Psicofísicas“, Tomo II, P.. 1). Se toman en cuenta de modo predominante las condiciones personales de la víctima y para que exista es necesario que se verifique luego de concluida la etapa inmediata de curación y convalecencias, y cuando no se ha logrado su total restablecimiento.

    Más específicamente, se entiende por lesión toda alteración de la contextura física o corporal, como una contusión, escoriación, herida, mutilación, fractura, entre otros ejemplos, y todo detrimento del organismo, sea por un empeoramiento del desempeño de la función o un desempeño más gravoso, y cualquier perjuicio en el aspecto físico de la salud,

    aunque no medien alteraciones corporales, en suma, cuando se habla de daño físico, se alude a la pérdida anatómica y a la afectación funcional, extremos que pueden darse de manera conjunta o Fecha de firma: 27/11/2020

    Alta en sistema: 30/11/2020

    independiente.

    Firmado por: M.L.A., SECRETARIO DE CAMARA

    Firmado por: P.B., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: G.M.P.O., JUEZ DE CAMARA

    Firmado por: J.P.R., JUEZ DE CAMARA

    Ahora bien, es evidente que esa disminución puede, como todo el resto de los daños considerados desde el punto de vista “naturalístico” (esto es, desde el punto de vista del bien sobre el que recae la lesión; vid. B., A.J., "El daño moral y su conexión con las lesiones a la estética, a la psique, a la vida de relación y a la persona en general", Revista de Derecho Privado y Comunitario, Daños a la persona, n° 1, Santa Fe, 1992, p. 237 y ss.), tener repercusiones tanto en la esfera patrimonial como en la extrapatrimonial de la víctima.

    Este último aspecto no puede subsumirse en la incapacidad sobreviniente, sino que se identifica, en todo caso, con el daño moral, al que hoy el código menciona como consecuencias no patrimoniales (artículo 1741). (Conf. C., S.H., en autos “B., J.

    Juan Ramón y otros c/ G., M.E. y otros s/ Daños y Perjuicios”).

    En consecuencia, el análisis a efectuar en el presente acápite debe circunscribirse a las consecuencias patrimoniales de la incapacidad sobreviniente, partiendo de la premisa, de que la integridad física no tiene valor económico en sí misma, sino en función de lo que la persona produce o puede producir. Se trata, en última instancia, de un lucro cesante actual o futuro, derivado de las lesiones sufridas por la víctima (P.-Vallespinos, Obligaciones, cit., t.

    4, p. 305).

    Veamos ahora las pruebas producidas:

    A fs.91/94 obra la pericial medica realizada por el especialista desasinculado de oficio.

    El especialista indicó que el actor “…presenta secuelas compatibles con una limitación funcional de su columna cervical -de grado leve a moderado-, secundaria al accidente de tránsito…”

    En función de ello, estableció que el demandante padece una incapacidad parcial, permanente y definitiva del 7% (v.fs. 93).

    En lo que al ámbito psicológico se refiere, a fs. 72/78 obra la pericia psicológica, en la cual la experta informó a fs. 77 que “el peritado no presenta secuelas psicológicas devenidas del hecho” (pto. 14), que al no haber daño psíquico derivado de los hechos de autos, no hay afecciones a tabular en relación...

Para continuar leyendo

Solicita tu prueba

VLEX utiliza cookies de inicio de sesión para aportarte una mejor experiencia de navegación. Si haces click en 'Aceptar' o continúas navegando por esta web consideramos que aceptas nuestra política de cookies. ACEPTAR